En este año, conozcamos nuestra alma

CONSULTORIO DEL ALMA: CUENTA CONMIGO

Partamos ahora de cómo esa fuerza que recibe el Yo de las exigencias sociales y morales, van a formar parte de su conciencia moral y porque le parece ajena, siendo que surge de él. Una vez que el pequeño hace la distinción entre él y el mundo externo, comienzan a haber modificaciones; la primera fue el surgimiento del Yo.

La madre

Al inicio, la madre no solo cubre las necesidades del bebé, también le muestra sus afectos a través de la mirada, la forma de dirigirse a él, en la manera de tocarlo, por mencionar algunos detalles, lo cual a su vez despertará afectos en el pequeño.

A medida que el niño crece, el lazo afectivo con aquellos de quien depende, toma fuerza. El bebé adoptará una disposición ante ellos, la más común que los toma como aquellos que están para satisfacerlo y cumplir sus requerimientos. En este punto de la vida, la madre es la figura que cobra mayor relevancia, no solo por su función, pues ella lo educará con los elementos que tiene a la mano y sus propias circunstancias psíquicas.

El super Yo

La madre siempre tiene expectativas respecto a ese ser que acaba de nacer, puede amarlo o no, pero el bebé es el recipiente adecuado para que deposite esas expectativas y fantasmas anímicos. Es en esto último desde donde se afianza lo que llamamos conciencia moral. La madre pronto comenzará a sancionar ciertas conductas de su hijo, así que no solo lo hará con la intención de introducirlo al mundo.

La manera en que el ser humano responde ante esas sanciones y prohibiciones es diversa, pero le queda a temprana edad marcado lo apropiado e inapropiado, lo bueno y lo malo. Luego entonces, ¿cómo es que los individuos teniendo este conocimiento, se animan a la trasgresión?

Muchos encuentran plena justificación en la manera en que fueron tratados por sus progenitores en su infancia, y aun cuando eso influye, dicha explicación deja oculta esa disposición que el individuo adoptó en su tierna infancia, cuya elección quedó sepultada en la memoria.

Para continuar con este punto, traeré a colación un elemento que de no tomarlo en cuenta en nuestra explicación, perderíamos luz en este obscuro mundo de la psique, que es la vida erótica del recién nacido; pero eso lo dejaremos para la siguiente nota.

Continuará el miércoles...

Invitación

Para quienes deseen ahondar un poco más, los invito a que me acompañen en la lectura del texto de 1932 escrito por Sigmund Freud, "La descomposición de la personalidad psíquica", que se convirtió en un referente para explicar el acontecer del alma.

¿Quieres saber más? Pide informes a los teléfonos 951 244 7006/951 285 3921 y ¡Hazte escuchar por un psicoanalista del INEIP A.C.!

No te pierdas el Curso radiofónico sobre "La angustia, el único afecto que no engaña", donde se explicará de manera clara y accesible la dinámica y leyes a las que obedece el alma humana. ¡Escúchanos! Los viernes en punto de las 12:00 horas.

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