Lamenta Arzobispo de Antequera aumento de contagios por COVID-19 en Oaxaca

El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos pidió ayer a los católicos vivir el bautismo todos los días para alcanzar la santidad y así complacer a Dios y a sus hermanos.

“En el bautismo comenzaron a ser santos, ¿sienten que han vivido esa santidad en sus acciones?, ¿se complace Dios de lo que hacen?, ¿hacen felices a los demás? porque solamente haciendo felices a los demás, podemos decir que estamos complaciendo”, agregó.

En la homilía de la misa dominical oficiada en la Catedral de Nuestra Señora de La Asunción, en la solemnidad del Bautismo del Señor, el pastor religioso sostuvo que el bautismo se requiere aplicar en la vida personal, porque al salir de esas aguas bautismales, Dios dijo a todos eres mi hijo amado.

“Siéntase un hijo amado de Dios. Lo que dijo del Señor Jesús lo ha dicho de ti el día que te bautizaron mi hijo amado, pero ahora nos dice a todos que también quiere tener esa complacencia, así como se complace en todo lo que el Señor hizo, también se quiere complacer en lo que nosotros hacemos y por eso, es necesario que vivan el bautismo todos los días y todos los momentos”, anotó.

Por eso, expuso que los creyentes necesitan vivir su bautismo con santidad y purificación para hacer felices y complacer a sus demás hermanos.

“¿Se complace Dios de lo que hacen?, ¿se complacen las personas que los rodean por la forma como son, como piensan, como actúan, como sienten? Si entristecen y causan molestia, sufrimiento y desilusión a los demás, no están viviendo su bautismo, ni su santidad de vida, ni viviendo esa purificación que Dios hizo en ustedes el día de su bautismo”, añadió.

Vida en pecado

Subrayó que muchos creyentes son esclavos tal vez de sus vicios, de sus malas inclinaciones, de sus miserias y de sus pecados, porque no luchan por salir adelante.

“Se han acostumbrado a una vida de pecado, de maldad y de desorden. Es triste pero es una verdad, tanto desorden que hay en el mundo y realizado por los hijos de Dios. No están correspondiendo al amor divino en la vida de desorden, pero no deja de amarlos”, agregó.

De esta manera, destacó que los católicos requieren vivir el bautismo y tomar conciencia de su vida de santos, para no causarse daño, ni a sus hermanos, a sus seres queridos y a sus compañeros de trabajo.

“A veces se insultan, se maltratan, pero lo más triste es que se desprecien porque no son de su color de piel, porque no están a su altura, porque no tienen nada o porque son ignorantes. Ojalá y nunca se enojaran con nadie, nunca insultaran a nadie y sobre todo, nunca desprecien a nadie, porque entonces estaremos despreciando a Dios. Y así, ¿cómo se ganarán el cielo?”, asentó.

Resaltó que el Señor se alegrará con los creyentes, los mirará con benevolencia y les concederá la paz, si se comportan como verdaderos hijos de Dios y aman a sus hermanos.

“Hagamos el bien, como sucede en este momento, con la sana distancia y el uso de cubrebocas. Es un signo de amor a sus hermanos. Yo lo seguiré diciendo, gracias por amarme y gracias por permitirme que los ame. Todo esto es una obra divina porque el amor viene de Dios y el amor es Dios”, apuntó.

En el sermón, también lamentó que Oaxaca esté envuelta en preocupaciones, en angustias, en dolor y en tristezas, porque aún sigue padeciendo la pandemia del coronavirus.

“La noche del sábado pasado leí que ese día hubo más de 300 personas contagiadas. Lo leí y me preocupó porque estamos todos expuestos y le dije a Dios ‘Señor, cuídanos, protégenos, que no seamos uno más de la suma, que podamos sentirnos sanos, libres de este contagio y a los que han sido contagiados, concédeles la salud, que pronto vuelvan a sus actividades’. Qué difícil”,  

Ante ello, Vázquez Villalobos llamó a los católicos a ser fuertes en su fe en estos momentos de debilidad, de fragilidad, de temor y de miedo por esta situación.

“Tenemos que decirle a nuestro Señor que nos haga fuertes en la fe, porque esta humanidad es débil, pero nuestra fe tiene que ser muy fuerte”, terminó.

Intercesión

En la misa dominical, el arzobispo pidió la intercesión del Señor para que mejore la salud del gobernador Alejandro Murat Hinojosa, contagiado de coronavirus, así como por el eterno descanso de la señora María Teresa Cano Rivas, madre del obispo de Tampico, José Armando Álvarez Cano, ex obispo de la Prelatura de Huautla.

De hecho, Álvarez Cano se encuentra hospitalizado por las complicaciones en su salud a causa del coronavirus.

"Ojalá y nunca se enojaran con nadie, nunca insultaran a nadie y sobre todo, nunca desprecien a nadie, porque entonces estaremos despreciando a Dios. Y así, ¿cómo se ganarán el cielo?”.

Pedro Vázquez Villalobos

Arzobispo de Oaxaca