El Lector Furtivo: Cómo redactar sin dolor

La claridad del mensaje es la meta más importante de cualquier comunicador. Lo anterior, que a simple vista parece una verdad incuestionable, en la vida práctica se pone continuamente en entredicho, gracias a la deficiente redacción de la que hay sobradas muestras en revistas, periódicos, medios electrónicos, tesis y trabajos escolares. Ya sea por emoción, premura, descuido o simple desconocimiento, solemos cometer múltiples fallas al emitir nuestros mensajes escritos.

Las bases para tener una buena redacción, de las que hipotéticamente fuimos provistos en la educación básica, pudieron no ser asimiladas adecuadamente por distintas causas. Aún salvando el escollo de la ortografía, nuestra sintaxis puede ser ambigua o confusa. Nuestro lenguaje es tan vasto y complejo que quienes deseamos dedicarnos a alguna de sus vertientes de manera profesional requerimos de un recurso que nos permita, si no dominar absolutamente los vericuetos de la redacción, sí por lo menos solventar nuestras dudas de forma rápida y confiable.

En 1994 salió a la luz "Redacción sin dolor", obra del ensayista poeta y crítico literario Sandro Cohen, publicado por Editorial Planeta. El libro, desde entonces tomó un lugar preponderante como auxiliar en la formación de profesionales de la lengua y la literatura: docentes, investigadores, escritores, periodistas, traductores, correctores, entre otros. Además de ser un bestseller, con más de 150 mil ejemplares vendidos a la fecha, "Redacción sin dolor" es un libro entrañable con el que muchos estamos en deuda.

Sandro Cohen nació en Nueva Jersey en 1953. A los 20 años llegó a nuestro país para especializarse en Lengua y Literatura española. En 1975 se estableció definitivamente en la Ciudad de México y se nacionalizó en 1982, en un proceso que podríamos definir con algunos de sus versos: “He elegido mi tierra y he llorado en Tlatelolco el trueno más terrible de este país que ahora es mío”.

El poeta trabajó en diversas instituciones como el Colmex y ejerció por muchos años la docencia en la UAM, donde se distinguió por defender el uso correcto de nuestro idioma. Por supuesto, fue tutor de becarios para el INBA y el Conaculta. En 1999 fundó la Editorial Colibrí, así como las revistas literarias Sin embargo y Vaso comunicante.

Como poeta, Sandro Cohen tiene predilección por el erotismo, influenciado hondamente por Rubén Bonifaz Nuño. "Autobiografía del infiel", "Línea de fuego", "Lejos del paraíso",  "Corredor nocturno" y "Limpiar los cuerpos de la furia", son solo algunas de sus obras.

"Redacción sin dolor" está a medio camino entre un manual escolar y un libro especializado de gramática. Cumple al proporcionarnos información útil, al mismo tiempo está escrito con los recursos propios de un ser imaginativo y con buen gusto. Se echa de ver que detrás de su redacción está un poeta y escritor consumado, no sólo una académico.

El pasado 5 de noviembre, tras una desesperada lucha librada por sus hijas, Sandro Cohen partió de este mundo, víctima del COVID-19, desde la ciudad que tanto amó.