Animales en la pincelada de Galdámez

GACCCJSGACCCJS

GACCCJSGACCCJS

“A la siguiente llamaremos Zoología de Galdámez. Pero ésta no es expresión de facilismo lineal ni de practicismo expresivo. Por el contrario, se trata de algo profundo, mágico; sonoro llamado es de las voces hondas del trópico, expresión sumada de hechizos y esplendor diurno, a más no contener su cocción de átomos iluminados”, así llama el poeta Roberto López Moreno a la colección pictórica de Rafael Galdámez.

“Aquí las aves vuelan luz, los cuadrúpedos vuelan luz, los reptiles inventan su marca de luz y todos los graznidos, los relinchos y piares de expedientes unamúnicos, no son adivinados y táctiles en medio de esa explosión que un buen día (que en un buen día debió haber sido o en muchos buenos días) les inventó el hombre que nació con el color de las manos, Rafael Galdámez es su nombre, pero simplemente se podría llamar trópico sublimado y ya.”

La colección del artista chiapaneco se compone de piezas donde los animales son los protagonistas, en su mayoría, rodeados de colores y simetría. “En realidad el procedimiento es muy sencillo, pero no todos tienen la aptitud para apropiarselo y utilizarlo en función de la pupila. Lo que Rafael Galdámez nos propone al radar del iris no es más que el sol. Un sol que aún siendo nocturno (porque en él, hay también soles nocturnos) se desparrama en colores, se convierte en una explosión de plumajes y alumbra a la tierra danta y alumbra a la tierra zaraguato con la misma intensidad con la que el cromoversario establece que existe. El sol ha sido tocado por Galdámez y entonces el sol se vuelve vuelo y relincho”.

He aquí una muestra del trabajo.