La pandemia de COVID-19 ha obligado a suspender las procesiones durante diciembre en Oaxaca

Peregrinos deben quedarse en casa
Emilio Morales Emilio Morales

En 2005, una de las integrantes de la familia Peña Reyes acababa de salir de su quinta operación, por lo que acudieron a la Basílica de Guadalupe a dar gracias porque había salido bien y prometieron que cada año caminarían desde el sur de la Ciudad de México hasta el cerro del Tepeyac, lo que representan 35 kilómetros.

Desde entonces han cumplido con esa promesa a la Virgen de Guadalupe; no obstante, este año será diferente, pues debido a la pandemia por la COVID-19 se ha decidido cerrar ese y otros templos del país, para evitar aglomeraciones por su celebración que es el 12 de diciembre.

En Oaxaca es costumbre que durante diciembre se reciban a miles de personas que arriban en procesión a la Basílica de la Soledad y la iglesia de Guadalupe, ambas en la capital, así como al santuario de la Virgen de Juquila, en la Sierra Sur.

La noche del domingo, los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) informaron que se suspenderían las actividades eclesiásticas de diciembre para evitar la afluencia de peregrinos y un brote entre la comunidad y los visitantes.

Visita previa

José Antonio Figueroa junto con su familia decidieron acudir al santuario de la Virgen de Juquila durante noviembre, ya que menciona que contaban con el dinero y tiempo, y no habían acudido desde hace dos años.

Afirma que en su visita vio gran afluencia de personas, aunque resaltó que las caravanas de peregrinos en bicicletas, motocicletas, automóviles, etc., se ven durante todo el año.

“Para nuestra familia la Virgen es muy milagrosa y como siempre hemos dicho, la fe es lo último que debemos perder como seres humanos”, mencionó.

Compartió que visitar el santuario es parte de su tradición familiar, pues siempre tienen presente que es importante agradecer a Dios.

Cancelan visita anual

Por su parte, Jaime Rodríguez, quien desde hace 10 años se unió a un grupo para hacer una peregrinación desde la capital oaxaqueña hasta el santuario de la Virgen de Juquila, mencionó que tuvieron que cancelar la visita de 2020 debido a la incertidumbre por la pandemia.

Señaló que con su equipo iban a visitar a la Virgen el fin de semana pasado, pero al final decidieron que era mejor dejarlo para el próximo año cuando la pandemia haya pasado o los contagios disminuyan.

“Hay veces que la gente va corriendo y otros preguntan que para qué corren si la Virgen ahí seguirá y eso mismo será ahora, aunque no vayamos, la Virgen estará para esperarnos”, afirmó.

 

Afectará a los más pobres

El feligrés lamentó que las personas más afectadas por el cierre de las iglesias serán los habitantes de las distintas comunidades que quedan sobre el camino al santuario, así como los trabajadores de las ferias y verbenas que se colocan alrededor de las basílicas de Guadalupe y Soledad.

“Hay varias comunidades en el camino que ofrecen dormir en sus patios por 10 o 15 pesos, o cuando vamos subiendo en la montaña, encontramos personas vendiendo refrescos, aguas, etc., a todos ellos afectará más este cierre”, señaló.

Por su parte, la familia Peña Reyes compartió que este año estarán al pendiente de las celebraciones de la basílica desde su casa y a través de la televisión, ya que es importante proteger su salud, además de que eso no afectará su fe.