Con la vocación de la enseñanza con calidad y calidez se logran resultados durante pandemia

Con la vocación de la enseñanza con calidad y calidez, Noelia Paz Hernández y Diana Leticia Peréz López, educadora de preescolar del Centro Escolar Calpulli, han demostrado que obtener resultados positivos con la enseñanza virtual y a distancia, es posible.

Los retos no han sido fáciles y tampoco superados del todo, pues no sólo se requiere la voluntad para hacerlo, el factor económico también resulta fundamental para que nadie se quede atrás.

“Ha sido bastante difícil porque hace falta el afecto, el calor humano; yo al inicio me preguntaba: ¿Tiene sentido esto, tiene sentido par las niñas y los niños, así como para las familias?, me lo planteé muchas veces y descubrí que sí tiene sentido”, expresa Diana Leticia Peréz López.

Ella en conjunto con Noelia Paz Hernández, elaboraron un plan de trabajo que poco a poco muestra los primeros frutos en la lecto escritura. En éste se retoman elementos del plan de la SEP como son los campos formativos sumados a los ejes transversales del Centro Calpulli que son derechos de la infancia, derechos sexuales y reproductivos, identidad, higiene y salud y comunalidad.

“Establecimos una rutina para trabajar a distancia. Decidimos tener contacto constante mediante WhatsApp con las niñas y los niños. Diariamente les mandamos un audio de voz y una canción. De manera semanal son enviados videos explicativos y actividades prácticas. Además, videos con tips y sugerencias para las personas que están dando acompañamiento a las niñas y los niños. Cada 15 días las madres o padres de familia acuden de manera presencial al aula para recoger las actividades de las y los niños, misma que son sugeridas, no obligatorias porque a esta edad lo que se requiere es un aprendizaje más lúdico”, explicaron.

A pesar de no ser un centro incorporado al Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), las madres y padres de familia confían en la enseñanza del Centro Calpulli debido a la filosofía con la que ofrecen el servicio en donde las y los niños son vistos como personas con derechos y autónomas.

“Hay un trato con respeto, nosotras no enseñamos, nosotras los guiamos a desarrollar las habilidades que tienen y nosotras aprendemos de ellas y ellos. Las madres de familia nos comentan que les gusta como los tratamos”, indicó Noelia.