Artesanos de tapetes en Teotitlán del Valle no logran recuperar ventas

Difícil situación por la pandemia

Aunque han pasado cuatro meses desde el inicio de la nueva normalidad, don Jesús Hernández Jiménez, artesano de Teotitlán del Valle, afirma que son pocos los turistas que se han acercado a su taller para comprar o admirar su trabajo. 

Recuerda que antes de la pandemia por la COVID-19 llegaban extranjeros y nacionales a comprarle varias prendas, así como vendedores intermediarios que ofrecían sus tapetes en el extranjero; sin embargo esto no ha ocurrido desde marzo. 

Pese a ello, don Jesús junto con su familia continúan haciendo tapetes en cantidades menores para recibir a los turistas cuando comiencen a arribar a este municipio.

El artesano relata que con el comienzo de los contagios en el municipio las ventas cayeron no sólo para él, sino también para los más de 100 talleres de tapetes y varios habitantes que dependen de la actividad económica tradicional.

No fue la primera vez

Don Jesús subraya que esta no es la primera vez que se quedan sin visitantes debido a algún acontecimiento, pues en 2001 y 2006 también estuvieron sin vender.

En 2001 fue debido al acontecimiento del ataque a la torres gemelas de Nueva York, ya que de acuerdo con el artesano, los estadounidenses dejaron de viajar por el miedo y los filtros de seguridad. En 2006 fue el conflicto magisterial y ahora la pandemia.

 

La tecnología no se acopla 

El artesano menciona que ha sido difícil acoplarse a la tecnología y a las redes sociales, ya que en caso de abrir una tienda en línea, deben bordar varias cantidades de un sólo producto, pero esa no es su forma de trabajar.

“Mis hijos sí han avanzado con la tecnología, pero para mí es difícil, a veces hacemos sólo dos o tres piezas similares para esos productos, ya que deben ser más de cinco mínimo para que se puedan solventar todos los pedidos”, destaca.

Agrega que en un par de ocasiones, durante la nueva normalidad, ha hecho algunas ventas vía WhatsApp, a través de fotografías y así ha conseguido clientes e ingresos para él y su familia.

“Antes no se me ocurrió que en algún momento iba a vender algún tapete a través de fotografías y por un teléfono celular, pero bueno, ahora es una forma de poder ganarse una entrada de dinero”, resalta.

 

Valor por la artesanía, la esperanza

Don Jesús recuerda que antes de la pandemia, los turistas de Francia, Estados Unidos, Canadá, Países Bajos, Suiza y Alemania eran los que más admiran esta técnica de bordado que realizan en Teotitlán del Valle, pero en los años recientes, también los mexicanos valoran más las artesanías oaxaqueñas.

“Creo que la artesanía mexicana y la oaxaqueña está tomando valor entre nosotros, pues cada vez más visitantes de otros estados se acercan a comprar y a pagar el precio justo, por eso queremos que ya termine la pandemia y volver a recibir a los visitantes”, afirma.

Menciona que los intermediarios compraban hasta 10 piezas por cada taller que hay en Teotitlán del Valle, pero ahora no se han acercado, además que los turistas llegaban con deseos de conocer todo el proceso que tienen los telares.

“Cuando ven cómo trabajamos y el tiempo que nos lleva hacer los tapetes, es cuando valoran más nuestro trabajo y pagan el precio justo que va desde los mil pesos, dependiendo del bordado y tiempo”, manifiesta.

Aunque sabe que la solución para que las personas regresen a viajar y a una estabilidad económica será un medicamento, el artesano invita a que las personas sigan cuidándose y en caso de visitar este municipio lo hagan respetando las medidas sanitarias.