A acuartelarse en Oaxaca; así fue cuando el Ejército Insurgente llegó a nuestras tierras

Así lo dispuso el generalísimo José María Morelos y Pavón en la orden del día que concibió en la Villa de Etla, en las vísperas del ataque. En esa comunidad vecina, Morelos trazó el plan de ataque contra los realistas; envió una carta de rendición al teniente general González Saravia, entonces defensor de la ciudad de Oaxaca; el ultimátum no fue respondido, razón por la que el general Morelos decidió avanzar sobre nuestra ciudad.

El Ejército Insurgente que llegó a Oaxaca, con una fuerza de 5,000 combatientes y armado con 40 cañones, presentó lo más granado de sus filas: entre otras y otros, a los generales Hermenegildo Galeana, Víctor Bravo, Miguel Bravo y Nicolás Bravo, Pablo Galeana, Mariano Matamoros y los coroneles Vicente Guerrero y Guadalupe Victoria, ambos futuros presidentes del país.

El 25 de noviembre de 1812, las fuerzas patriotas ocuparon posiciones estratégicas e iniciaron el ataque. El coronel Manuel Montaño avanzó hacia el cerro de la Soledad, para cortar el suministro de agua e impedirle a los realistas la fuga vía el camino de Tehuantepec. El general Galeana comandó la vanguardia; Miguel Bravo, tomó la jefatura  de la columna del centro, el padre Mariano Matamoros tomó el mando de la retaguardia y junto con la tropa del general Galeana, enfilaron hacia el centro de la ciudad por el camino del Marquesado; Morelos, por su parte tomó una sección de caballería y el grueso de la infantería quedó como reserva para que fuera utilizada cuando fuera necesario.

Desde el fortín de la Soledad, la artillería realista logró, por muy poco tiempo, detener el avance insurgente. Don José María Morelos ordenó a los coroneles Ramón Sesma y Manuel Mier y Terán tomar el fortín. Tomada aquella posición, el fuego insurgente inició a atacar las principales posiciones realistas. Al principio las fuerzas españolas respondieron el fuego, pero poco a poco dejaron de tirar hasta que emprendieron la retirada.

El último espacio en su poder, fue el entonces Juego de Pelota, hoy Jardín Conzatti, que estaba rodeado por un foso bastante profundo, anegado de agua el cual no se atrevían a cruzar los soldados insurgentes. Al teniente coronel Miguel Antonio Fernández Félix- que adoptó en nuestra ciudad el nombre de Guadalupe Victoria en honor de la virgen y de la hazaña militar -  le correspondió atacar esta parte de la ciudad; lanzó su espada al otro lado del foso exclamando ¡Va mi espada en prenda, voy por ella!, cruzando a nado el obstáculo y dando un ejemplo a sus soldados que lo siguieron para tomar la posición.

Morelos conquista la ciudad en dos horas de combate. “(…) a las dos de la tarde – consigna Morelos – el declarante estaba en la Plaza Mayor (nuestro Zócalo) y a las tres comiendo en la casa de un europeo apellidado Gutiérrez (inmueble donde se encuentra la placa, cuya fotografía publicamos”.

Para el ejército libertador y la causa insurgente, la toma de Oaxaca significó un considerable aumento del prestigio militar y político, además de un importante botín de guerra que reforzó al Ejército Libertador del Sur. El botín consistió en monedas, barras de oro y plata, grana cochinilla y alhajas, que – según estimaciones insurgentes – alcanzó la suma de tres millones de pesos. Morelos usó este tesoro en la reorganización política y administrativa de la ciudad y en obras de beneficio social, así como en el fortalecimiento de la causa insurgente.

En lo referente al parque militar, fueron expropiados 59 cañones, 4,015 tiros de fusil; 3,658 balas de cañón; más de tres mil armas entre fusiles, escopetas y carabinas; 1,544 pistolas y trabucos; 5,029 espadas, sables y machetes, 150 cajas de pólvora a granel; 80 mil cartuchos, 1,000 lanzafuegos y buena cantidad de piedras de chispa y mechas.

Don José María Morelos durante su estadía en Oaxaca, estableció el Ayuntamiento de la ciudad, conformado por criollos y presidido por Manuel Nicolás de Bustamante, hermano de Carlos, el periodista de los mismos apellidos. Fue designado intendente por la población, don José María Murguía y Galardi.

“En gratitud por este acto democrático – escribió don Jorge Fernando Iturribarría –, el Primer Congreso Constitucional Independiente mandó que se colocara una silla al lado derecho de la del presidente, dedicada al señor Morelos”, silla que continúa
en su sitio.

EX LIBRIS

Sentimientos de la Nación

El 14 de septiembre de 1813, José María Morelos y Pavón, dio inicio al Congreso del Anáhuac con la lectura de un documento donde los principios éticos de cualquier nación libre y soberana, justa y equitativa, se vertieron como sentimientos capaces de integrar una nueva nación, un México diferente con claridad para distinguir entre el vicio y la virtud: Sentimientos de la Nación.

Veintitrés son los sentimientos o principios planteados en él, y están al alcance de quien quiera verlos tanto en papel como en la red. Entre los más importantes está la defensa a los derechos humanos de todos los anahuacas del nuevo México, aquéllos nacidos en América. Los extranjeros no serían admitidos, a menos que fueran artesanos, trabajadores que con sus manos creaban labores honestas.

También se subrayaba la libertad de las personas al proscribir la esclavitud y la distinción de castas, teniendo como única vara para medir a cada quien lo siguiente: el ser individuos de vicio o virtud. Tampoco se volvería a admitir la tortura, y se quitarían todos los tributos opresores en nombre de un correcto administrar las pequeñas contribuciones. Además, el primer sentimiento señala:
Que la América es libre e independiente de España y de toda otra nación, gobierno o monarquía, y que así se sancione dando al mundo las razones. Por otro lado, la soberanía emanaría directamente del pueblo. El Congreso del Anáhuac se clausuró el 6 de noviembre de 1813. Los representantes del país habían discutido los temas libertarios durante poco más
de dos meses. (CNDH de México).

MEMENTO

  • 26 de noviembre de 1919: Fusilan en Chihuahua al general Felipe Ángeles Ramírez.
  • 30 de noviembre de 1787: Nace Andrés Quintana Roo en Mérida, Yucatán.
  • 30 de noviembre de 1934: Jura como Presidente de la República, el general Lázaro Cárdenas del Río.
  • 1 de diciembre de 1810: Don Miguel Hidalgo organiza el primer gobierno insurgente.
  • 1 de diciembre de 1861, de 1867 y de 1871: Don Benito Juárez rinde protesta como Presidente Constitucional de México.
  • 1 de diciembre de 1884,1888, 1892, 1896,1900, 1904 y 1910: El general Porfirio Díaz rinde protesta como Presidente Constitucional de México.
  • 2 de diciembre de 1547: Muere Hernán Cortés en Castilleja de la Cuesta, España.
  • 2 de diciembre de 1921: Nace el compositor Álvaro Carrillo Alarcón, en Cacahuatepec, Oax.
  • 2 de diciembre de 1974: Muere Lucio Cabañas Barrientos, en Otatal, Guerrero.

Contacto: [email protected]