Oaxaca es la entidad con más pederastas al interior de los hogares

Según datos de organización Reinserta
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Reinserta detalla que a nivel nacional Oaxaca (12.2), Guerrero (13.00), Michoacán (13.7) y Chiapas (13.8) son las entidades con mayores porcentajes de niñas, niños y adolescentes víctima de abuso sexual por parte de un familiar.

Oaxaca es el estado del país con mayor cantidad de pederastas al interior de los hogares.

El espacio que debiera ser el más seguro para las niñas, niños y adolescentes, es para muchos un sitio de angustia y sufrimiento diario teniendo como principales agresores a los abuelos, padrastros, tíos, primos y padres biológicos.

Cifras de la organización social Reinserta, detallan que a nivel nacional Oaxaca (12.2), Guerrero (13.00), Michoacán (13.7) y Chiapas (13.8) son las entidades con mayores porcentajes de niñas, niños y adolescentes víctima de abuso sexual por parte de un familiar.

Zoila Ríos Coca, integrante de la clínica de Atención Psicológica CAPTA, destacó que lo anterior es grave considerando que es la casa en donde las niñas, niños y adolescentes pasan la mayor parte de su tiempo, además de que sus abusadores son quienes tendrían que proteger sus derechos.

“Todas las autoridades, obviamente la comunidad en general tenemos que voltear los ojos hacia esta problemática tan frecuente a nivel mundial en donde Oaxaca ocupa el segundo lugar en cuanto a delitos se refiere del orden de la libertad sexual”, destacó.

La especialista en temas de género, señaló que cuando el abusador es un familiar, las secuelas emocionales pueden ser mayores, dependiendo del tiempo durante el cual se fue víctima del delito, así como del tipo de agresión, ya que “no es lo mismo las secuelas de un tocamiento por mucho tiempo a un evento traumático de una penetración en una sola ocasión”, dijo.

Corta condena para violador 

Agregó que la recuperación también dependerá de las herramientas personales con las que cuente cada infante, si está bien valorado en su familia y entorno social, también influirá la credibilidad que le dé la familia, la edad de la víctima, entre otros factores.

“A más tiempo en que el niño o la niña esté expuesto a este tipo de agresiones sexuales, habrá mayores secuelas. Mientras más pronto el niño o niña pueda hablar de lo que le esté sucediendo, puede que las secuelas sean menores”, destacó.

Fue en octubre de 2019 cuando la Comisión de Administración y Procuración de Justicia de la 64 Legislatura realizó cambios al artículo 241 del Código Penal, para endurecer las sanciones del abuso sexual infantil.

Actualmente la pena es de 8 y hasta 15 años de prisión.

Para Ríos Coca, aún con las modificaciones realizadas el año pasado, éstas llegan a ser insuficientes ante el daño que causan.

Por citar un ejemplo, refirió la sentencia de 18 años de prisión en contra de una persona acusada de violar a una bebé de seis meses.

“Probablemente merecía más porque fue una bebé en total indefensión, también hay desigualdades en tanto que la persona adulta llevaba toda la información de lo que quería realizar, está el tamaño de la víctima y el victimario, además de que es un acto de ejercicio inadecuado de poder y violencia. Sólo por el hecho de haber sido una bebé se quedaron cortos en la penalidad, incluso por el hecho de que esta persona estuvo huyendo”, destacó.