El lector furtivo: La española inglesa

El éxito inmediato de El Quijote, permitió que Cervantes emprendiera la publicación de obras que ya tenía escritas. Muchas de ellas forman parte del conjunto de relatos llamado Novelas ejemplares, ya que una de sus intenciones era dar un ejemplo moral a través de la vida de los personajes en el marco de la fe, las buenas costumbres y los valores del honor. "La española inglesa" es la cuarta de las Novelas ejemplares publicadas por Cervantes en 1613.

Crotaldo es un corsario al servicio de la Reina de Inglaterra que incursiona en Cádiz y arrebata a una familia a una niña de nombre Isabela. El corsario la lleva a Inglaterra donde la da a criar a su esposa. Prendados de la pequeña, la educan en la fe católica, que deben practicar en secreto dado el cisma Anglicano que volvió a Inglaterra protestante por decreto. El hijo de Crotaldo, de nombre Ricaredo, al crecer se enamora de Isabela. Cuando están a punto de consumarse las bodas, la Reina de Inglaterra manda llamar a Isabela a la corte, donde deslumbrada por la belleza, la elegancia y la inteligencia de la chica, tiene a bien retenerla hasta que su enamorado brinde a la Reina un servicio que lo haga digno merecedor de su mano.

Cervantes trata en un relato relativamente corto temas tan diversos como el cosmopolitismo de dos metrópolis España e Inglaterra, las costumbres de la corte inglesa, las lenguas, la actividad corsaria, la piratería en altamar, el cisma religioso, el cautiverio y la identidad católica.

Durante la vida de Cervantes, los sucesos relacionados con el cisma de la Iglesia Anglicana debieron impactar en la sensibilidad de la católica España. De la noche a la mañana, los ingleses se convirtieron, a  los ojos de los españoles, en verdaderos herejes. Es natural que el catolicismo practicado por los protagonistas de "La española inglesa", incluso los corsarios, sea crucial, para el final venturoso de su historia.

Por otro lado, los corsarios estaban licenciados por su país para saquear barcos mercantes de naciones enemigas, en particular españoles. Estos, a diferencia de los piratas, debían obediencia y una parte del botín a su monarca. La riqueza de las naves españolas cargadas de oro y plata de las indias eran un verdadero manjar para las ambiciones de los corsarios y de sus reyes.

Otro elemento presente en el relato es el riesgo de sufrir  cautiverio a manos de los turcos, lo cual era una constante en el mar mediterráneo. Esta modalidad de secuestro estaba regulada por códigos de rescate.

En busca de la hazaña que lo haga merecedor a la mano de Isabela, Ricaredo libera un barco español tomado por los turcos. En dicho barco viajan los padres de Isabela que Ricaredo reconoce por señas. Hacia el final de la historia, Ricaredo, cautivo en Argel (como en algún momento estuvo el propio Cervantes) es dado por muerto y su amada está a punto de ingresar a un convento de monjas.

Por las muchas aventuras contenidas en ella, TVE y Globomedia adaptaron la novela para homenajear a Cervantes con la teleserie del mismo nombre, en el cuarto centenario de su muerte.