Honran memoria de trabajadores fallecidos en el Istmo, instalan altar de muertos

TEHUANTEPEC, Oaxaca.- Con motivo de las festividades del Día de Muertos, los sindicalizados del Ayuntamiento tehuano levantaron un altar para honrar la memoria de sus compañeros fallecidos. 

Entre las bajas se encuentran cuatro empleados que murieron por COVID-19. Son 29 decesos en diferentes periodos, en sus 23 años de existencia como Sindicato al Servicio del Ayuntamiento con registro número 8. 

El personal de base colocó su altar con veladoras, dulces, frutas, refrescos y hasta una cerveza, así como los productos típicos que los ahora difuntos solían degustar en vida. Aunque no pusieron las fotografías de todos los difuntos, sí colocaron los retratos de los trabajadores que recién fallecieron a consecuencia del nuevo coronavirus. 

Para la elaboración del mega-altar, se utilizó flor de cempasúchil, que se colocó en los escalones montados. También se usó para crear el camino destinado a recibir a los difuntos. 

El secretario general del sindicato de trabajadores, Diego Santos Genis, dijo que con este altar honran la memoria de aquellas personas que formaron parte del sindicato. 

 A lo largo de sus 23 años de existencia, este sindicato ha tenido diversos dirigentes. El primero de ellos fue Agustín Desales Echeverría y luego José Manuel Olivera Canseco. Actualmente el sindicato tiene una plantilla de 224 socios entre activos e inactivos. 

Comentó que el altar fue adornado con productos de la región, como manzanas, cacahuates, tejocotes, mandarinas y naranjas. A diferencia de otros lugares que le ponen hasta calaveritas, Tehuantepec acostumbra este arreglo. 

En un altar tehuano debe ir arriba un crucifijo, lo que representa que primero está Dios por encima de todas las cosas, y posteriormente un retrato del familiar. 

La costumbre dice que el altar se levanta el 1 de noviembre para su velación en la noche y el 2 de noviembre se lleva el mismo proceso todo el día hasta la medianoche.

Van acompañados de tres rezos, uno para recibir a las almas de los difuntos, otro al mediodía, y el último para despedirlos, precisó.