Productores de hortalizas, en lucha constante por sobrevivir ante crisis de pandemia

Sobreviven con entregas a domicilio

El señor Ocday es el encargado del cuidado y conservación del huerto.

La actividad agrícola en la entidad también sufrió los estragos de la pandemia por coronavirus (COVID-19), pues si bien la producción de alimentos del campo no cesó, las ventas sí fueron impactadas por la severa crisis económica derivada de las medidas implementadas por las autoridades.

Ejemplo de ello es la situación que atraviesa actualmente el personal del Huerto Orgánico La Noria; las siete personas que allí trabajan han visto cómo la venta de sus productos se reducen a tan solo entregas a domicilio cuando, hasta antes de la pandemia, en marzo, surtían a tiendas y pequeños mercados.

“Sí, bajó muchísimo más, hasta en un 75 por ciento; muy poco fue la venta, puro pedido porque como ya no se abrió ahí en Morelos y en El Pochote, ahí apenas abrieron y ya durante todo el tiempo que estuvo la pandemia estuvo cerrado, no hubo venta pues”, contó el señor Ocday López López, encargado de este espacio habilitado en cerca de una hectárea y ubicado en el municipio de San Agustín de las Juntas.

"Pura entrega a domicilio"

Y es que con las medidas aplicadas por la ciudadanía en la entidad, principalmente la del cierre de negocios y espacios donde se registraran congregaciones masivas, así como la de "quédate en casa", el mercado para los agricultores se redujo en demasía, pues los espacios en donde hasta entonces exhibían sus productos, dejaron de tener actividad.

“Pura entrega a domicilio, eso fue lo que nos estuvo respaldando porque venta así en el mercado no hubo; como estuvo cerrado el mercado, pues puro entrega a domicilio; casa por casa, entrega a domicilio, ya no tuvimos tiendas ni para surtir en los mercados”, añadió el señor López.

En ese sentido, resaltó que si bien las afectaciones en la salud de los trabajadores del huerto no existieron, sí las hubo en su fuente de trabajo. “Pues a nosotros aquí no nos afectó porque no somos muchos los que trabajamos; aquí nada más habemos siete personas y como cada quien tiene su área separada… lo único en donde sí fue en la venta, que estuvo un poco floja”, dijo.

Considerando que viven de la venta de los vegetales que producen y cosechan… poca cosa.

En donde también se vio reflejado el impacto de la ausencia de mercado y de clientes provocado por la pandemia, fue en el volumen de trabajo del huerto, pues al haber poca demanda de productos, evidentemente que la oferta tenía también que racionarse para no registrar cuantiosas pérdidas que resultaran más perjudiciales.

“La cuestión es que se estuvo cortando menos, porque ya no se cortó como era antes, que cortábamos más o menos una buena cantidad, pero ya después fuimos cortando cada vez más poco”, explicó el señor Ocday sobre el proceso de disminución en su producción. También enlistó lo que más se vendió, dentro de lo poco que se vendió, durante la pandemia.

“Lo que es brócoli, betabel, zanahoria, cilantro, perejil, acelga, rábano, eso es lo que más estuvimos dándole salida”, narró.

Tuvieron que adaptarse

En este lugar el trabajo nunca para, siempre hay algo por hacer y prueba de ello es que al maestro Ocday lo encontramos en plena faena. “Ahorita estamos haciendo unos semilleros, vamos a echar brócoli, col, de todo un poquito de la semilla para sembrar”, contó mientras caminábamos por el huerto.

Por otra parte, detalló cómo fue el proceso del espacio para acoplarse a la nueva normalidad, bajo la que ahora trabajan. “No nos cerraron el lugar, o sea simplemente nos pidieron utilizar el cubrebocas y todo esto, las medidas sanitarias”, dijo.

Y lamentó que el panorama no solo para ellos, sino para toda la población en general, sea tan adverso y oscuro. “Desde marzo, ahorita ya casi vamos a tener el año, ya va para el año que no se restablece esto y se podría decir que es hasta tiempo perdido porque no hay algo que nos digan que esto ya va a terminar, no, esto va pa’ largo. No sabemos cuándo va a terminar esto”, mencionó.

Finalmente, con la convicción del que sabe que su trabajo es su principal sustento y por ello debe ponerle empeño, López López lanzó una invitación a la ciudadanía para que visiten el Huerto Orgánico La Noria y se lleven productos naturales, sin químicos ni conservadores, pero sobre todo, productos que tienen mucho trabajo detrás.

“Pues aquí la vamos llevando, nosotros tenemos que ver la forma en cómo sacar el producto porque ahorita con esta situación hay que ver cómo moverlo. El huerto está abierto a la gente que quiera venir a comprar, pero también con medidas, con el cubrebocas, el gel. Ahora sí que estamos haciendo todo lo posible porque esto siga así, por mantenerlo y seguir entregando pedidos”, concluyó.

 

7

Personas trabajan directamente en el huerto

75

Por ciento, aproximadamente, redujeron las ventas

 

“Ya no se cortó como era antes que cortábamos más o menos una buena cantidad; ya después fuimos cortando cada vez más poco”.

Ocday López López, encargado del Huerto Orgánico La Noria.

 

Visítalos

Calle Agraristas s/n, San Agustín de las Juntas, a espaldas del Hotel María Inés.