Reduce emisión de CO2 a la atmósfera; horario de verano

Carlos Díaz Vázquez Carlos Díaz Vázquez

El horario de verano en el ámbito ambiental sí ha obtenido logros importantes, consideró Bárbara Adriana Rodríguez Bucio.

Si bien, el cambio de horario no ha representado beneficios económicos para las familias mexicanas, se debe comprender que en el ámbito ambiental si se ha obtenido logros importantes, consideró Bárbara Adriana Rodríguez Bucio.

La presidenta del Colegio de Ingenieros Mecánicos y Eléctricos (CIME) señaló que de acuerdo al reporte de expertos en la materia,  por el horario de verano que abarca de marzo a octubre se ha logrado importantes reducciones en las emisiones de contaminantes a la atmósfera.

El óptimo aprovechamiento de la luz solar, señaló la experta,  incide de manera favorable en la disminución de la demanda de energía eléctrica y eso ayuda a la reducción de CO2 a la atmósfera.

“Se reduce también la utilización de combustibles fósiles y se generan menos emisiones contaminantes en las zonas donde se ubican las centrales termoeléctricas” manifestó.

Esa disminución de la demanda de energía durante el horario de verano  también representa, dijo,  ciertos cambios positivos a nivel macroeconómico, aunque no tanto en las tarifas domésticas.

“Este mecanismo implementado en México desde 1996, fue publicitado a la sociedad con la idea de que representaría un ahorro en los recibos de luz de los hogares y todos comenzaron a esperar tal disminución pero eso no ha pasado” mencionó.

Rodríguez Bucio, enfatizó que en este escenario es importante que el gobierno federal implemente políticas públicas definidas que impulse la utilización de energías limpias a fin de lograr mayor ahorro económico.

Alejandra Juan Jiménez, de la Coordinación de Energías Limpias del CIME, reconoció que la energía eléctrica no puede ser almacenada, por lo que es generada al mismo tiempo que se le necesita.

“Es decir que las turbinas y generadores trabajan a su máxima capacidad en ciertos horarios punta, en donde es más probable que  hogares o trabajos  tengan encendidos focos, televisores, productos de cocina, computadoras, entre otros” manifestó.

El horario de verano, añadió,  permite una redistribución de los “horarios punta o pico”, puesto que millones de focos no se encienden en la tarde pero sí por la mañana.

“Esto ayuda a que se requieran menos plantas de generación para abastecer la demanda vespertina y ello representa un ahorro, no para el consumidor sino en la macroeconomía” remató.