En Oaxaca, luchan tianguistas contra la pandemia

La actividad comercial en Oaxaca es un pilar esencial de la economía en el estado; muchos de los productos de primera necesidad, la gente los puede encontrar en los mercados ambulantes o popularmente llamados tianguis.

Es en estos lugares, también conocidos como plazas, principalmente por los adultos mayores, que los comerciantes acercan cada ocho días sus productos hasta determinadas zonas para beneplácito de la gente, que incluso ya los ve como algo turístico, como parte del folclor de la comunidad.

Estos grupos de negocios no fijos se vieron afectados en la entidad desde el pasado mes de marzo, cuando la pandemia por coronavirus (COVID-19) alcanzó a Oaxaca. De inmediato las autoridades implementaron la suspensión de cualquier congregación masiva de gente. 

Con esta medida fueron los tianguis los principales afectados al ser considerados como focos rojos o potenciales puntos de contagio. Sin embargo, más allá del tema epidemiológico, la economía de los comerciantes fue otra de las aristas que fue impactada con mayor severidad por la pandemia.

“Ya llevamos seis meses así, desde marzo; está bien tranquilo, todo tranquilo, no hay ventas”, comentó un comerciante dedicado a la venta de discos de música en el tianguis que se instala cada sábado en la zona de 5 Señores, cerca de avenida Ferrocarril. 

"Está canijo, la verdad"

Por otra parte, el señor Marcelino, que carga su mochila y va ofreciendo trapos de cocina, esponjas, cerillos y fibras para lavar trastes, coincide en lo duro que ha sido enfrentar el cierre de los tianguis primero, hasta el pasado mes de julio, y luego la falta de clientes, pues si bien los tianguis regresaron a la actividad hace tres meses, la gente sigue sin acudir como hasta antes de la pandemia.

“Pues está canijo, está canijo la verdad, porque ahorita así como ve es poca (gente), antes de esto había mucha más, venía más gente, había más puestos, familias completas venían; ahorita ya no, ahorita ya la gente ya no sale y aquí muchos puestos ya no se ponen”, explicó el vendedor. 

Y es que en efecto, durante un recorrido por el tianguis, NOTICIAS, Voz e Imagen de Oaxaca pudo constatar que a lo largo de todo el trayecto hay algunos espacios vacíos en donde antes había puestos; incluso el número de gente es menor al habitual antes de la pandemia. Son pocas las familias enteras que llegan a la plaza por un agua o una nieve.

Los comerciantes que quedan mantienen el mismo ritmo de trabajo, pero lo que falta es clientela, ahí está el gran problema en la reactivación económica. Por otra parte, como en todos los mercados ambulantes, en los accesos hay una persona dotando de gel a los visitantes, mientras que cada puesto tiene su contenedor de agua para el constante lavado de manos. 

Respecto al futuro, el panorama es poco alentador y los mismos comerciantes lo saben; pese a ello, el trabajo debe continuar, "no hay de otra".

“Pues a seguirle dando, no queda de otra porque si no trabaja uno, se muere de hambre”, dice Marcelino con una risa que le dura poco en el rostro.

Tianguis golpeados

Un caso especial es del tianguis de los viernes, conocido como el del "Poli" o el de "Derechos Humanos". Tras la vuelta a actividades ahora bajo la nueva normalidad y con todas las restricciones implementadas por las autoridades, el número de puestos ambulantes bajó hasta en un 60 por ciento. 

Este mercado pasó de tener pasillo de ida y vuelta, a reducirse al grado de que los autos y motos ahora pueden estacionarse cerca de las canchas de frontón. Principalmente comida y ropa, es lo que queda del tianguis de los viernes.

Con la venta, todo normal

Pese a que ahora se vive bajo la nueva normalidad y en teoría solo pueden realizar actividades comerciales aquellos negocios cuyos productos son considerados como esenciales, la cosa en los tianguis no ha cambiado tras el regreso al trabajo.

Sartenes, películas, discos de música, juguetes, libros y hasta productos esotéricos como veladoras, incienso y cuarzos, se venden con normalidad en los tianguis de la capital del estado.