Melvin Brown: formado en Cruz Azul Lagunas

Disputó una la final de la Copa Libertadores

JUCHITÁN DE ZARAGOZA, Oaxaca.- En el partido amistoso entre Chapulineros Sub 50 y Petroleros de Salina Cruz, hubo oportunidad de charlar con Melvin Brown Casados, exfutbolista de Cruz Azul y exseleccionado nacional.

¿Qué te recuerda tu paso por Cruz Azul Lagunas?

Un paso muy importante, fueron varios meses, en la cual me gané la oportunidad de regresar a Cruz Azul Hidalgo que era el equipo que estaba en la Liga de Ascenso, me llevo gratos recuerdos, gente muy cariñosa, familia de la cementera, Pablo Resendiz, toda esa gente que nos apoyó.

Me tocó de entrenador Antonio De Gyves ya lo conocía en la Segunda de México, de los jugadores más importante es Ricardo Osorio, hizo cosas muy lindas, es oaxaqueño, es mi compadre, me llena de orgullo que estuvimos ahí, agarramos un cariño muy especial porque todo nos dimos cuenta de dónde venía el dinero de donde se sostiene la Cruz Azul, convivimos con mucha gente.

¿Cuál fue tu siguiente paso?

De Lagunas me fui a la antesala que era Cruz Azul Hidalgo, ahí encontré jugadores muy importantes, Norberto Ángeles (+), alcanzamos a Víctor Gutiérrez, Tomás Campos quien también estuvo en Lagunas,  José Alberto Hernández, después esa fue la base de la Copa Libertadores del 2001 por eso nos recuerdan tanto.

¿Qué te recuerda tu debut en la Primera División?

Fue un debut bastante padre, un 27 de enero del 2001, me tocó debutar contra el Atlas de Ricardo Antonio Lavolpe, estuve marcando a Daniel Osorno, Miguel Ángel Zepeda, al Misionero Castillo, lo hice bastante bien, no volvimos a salir nunca más del cuadro titular, el entrenador el mejor que me ha tocado: José Luis Trejo, fue quien me dio la confianza, primero de subirme de Lagunas a Cruz Azul Hidalgo y de ahí al primer equipo.

¿Qué enseñanzas te dejó el entrenador José Luis Trejo?

Bastantes, tácticamente era un adelantado, los equipos eran muy flexibles, antes eran muy rígidos, nada más ataco, o defiendo, ahora no,  fuera de la cancha nos enseñó a vivir de buena manera, a tratar siempre con respeto a la gente, a brindarnos al equipo que nos contrata, ser profesionales, porque uno quiere demasiado a Cruz Azul, pero no toda la vida vas a estar ahí, él nos enseñó a ser ese tipo de jugadores que somos.

¿Qué recuerdos tienes de la Copa Libertadores?

Tuve la fortuna de jugar los 24 partidos de Copa Libertadores, único jugador que tuvo esa oportunidad, Conejo y Palencia no porque fueron a la Selección Mexicana, me siento orgulloso de ese torneo, considero que fue de mis mejores partidos.

Otro contra Real Madrid, estaba muy joven tenía muchas fuerzas, muchas ganas de triunfar, se juntó que mis compañeros estaban de la misma manera que yo que hicimos bien las cosas.

¿Con la selección?

Teníamos el compromiso de jugar contra Estados Unidos, faltaba Rafa Márquez, me tocó ponerme la número 4 de la Selección de México, ahí tengo la playera guardada en un cuadro, porque es la consecución de un sueño que millones de niños en nuestro país quieren realizar de ponerse la casaca de nuestro país, tuve la fortuna de cumplirlo a mis escasos 22 años, también estuve en un mundial.

¿Cuál es la satisfacción más grande que tienes en el futbol?

Lo más importante es haber llenado de orgullo a mi papá y mamá, desde chico me estuvieron apoyando, me dijeron: “quieres jugar futbol, concéntrate”, acabé la prepa, ya no seguí por el futbol.

Cuando logré el debut, ellos lloraron, se sintieron realizados, por eso le estoy echando ganas de ser entrenador profesional porque espero darles otra alegría de ser entrenador de primera línea en el futbol mexicano.

Finalmente, pidió a los niños que salgan a la cancha, que entrenen, que dejen los video juegos, que dejen de andar en las fiestas, eso nada deja.

“En la cancha, por muy sencillo que sea el entrenamiento te enseña a ser respetuoso, disciplinado, te enseña a ser valiente, a ser responsable, honrado, y si lo haces con gente calificada seguramente vas a llegar a grandes niveles”, concluyó el orgullo de Naranjos, Veracruz.