Tu propia conexión

CIUDAD DE MÉXICO.-Trabajar y vacacionar: un maridaje que algunos consideran perfecto en tiempos pandémicos. O darle una tregua a la hiperconectividad practicando el Turismo Offline. Dos alternativas que tienen los viajeros.

Tanto el trabajo remoto como las clases en línea seguirán siendo una constante; lo que ha propiciado que el  "Workcation" -tendencia que reúne al trabajo (work) y las vacaciones (vacation) en una misma travesía- esté en boga.

Cada vez son más los resorts en el País y en el extranjero que brindan facilidades técnicas y tentadoras ofertas a quienes tienen la fortuna, en más de un sentido, de trasladar sus tareas cotidianas a escenarios de ensueño.

¿Por qué no cambiar el telón de fondo en las incesantes juntas? ¿Y si en vez del librero con figuras de Lladró se asoma el perfil de una Ciudad Patrimonio o un pedacito del paraíso desde donde se está laborando? Quizá el jefe muestre un poco de desconcierto, pero seguro se le pasará cuando reciba el más puntual y creativo de los proyectos.

En el ámbito educativo, tal vez el maestro se enoje menos si en lugar de ese pregón citadino que inicia con el "se compran...", o el sonido del afilador, se llega a colar el vaivén de las olas o las campanadas en un Pueblo Mágico.

El plan contempla que, tras el trabajo remoto y las clases virtuales, adultos y niños realicen actividades recreativas como cuando están de vacaciones.

Riviera Nayarit, por ejemplo, es una buena alternativa. Four Seasons, St. Regis o Conrad son algunas de las firmas que cuentan con programas que facilitan ejercer tareas y, al terminarlas, practicar yoga, senderismo o deportes acuáticos; tomar clases de cocina, clínicas de golf y tratamientos en los spas de ese edén llamado Punta Mita.

El Valle de Guadalupe, en Baja California, es otra opción para quienes desean maridar el trabajo con el enoturismo. Nada como concluir el día con una cata de buenos vinos.

Hay quienes eligen ir a sitios cercanos a su lugar de residencia. Por ejemplo, algunos habitantes de Ciudad de México han optado por el turismo carretero yendo a destinos que, además, han puesto el acento en los intereses de los niños.

Hotel Rodavento, en Valle de Bravo, incentiva el llamado "After home-schooling". Gotcha, tirolesa, tiro con arco, escalada en muro, kayak y paddle board se antojan irresistibles luego de atender a la asignatura del día.

Y en el Marriott Hotel, Spa & Convention Center de Ixtapan de la Sal, las habitaciones están decoradas para hacer las lecciones más divertidas mientras se disfruta de un box lunch.

"Detox" digital

Por otro lado, están los viajeros que le huyen al "workcation" y en sus vacaciones intentan no empacar los pendientes laborales.

Parece que le son fieles al llamado JOMO (Joy of Missing Out) y suelen entregarse al placer de perderse, de vivir el aquí y el ahora, cuidando de no caer en las tentaciones de la hiperconectividad.

El JOMO es la cara opuesta al FOMO (Fear of Missing Out) y que se relaciona con el miedo a perderse de algo o quedar fuera "de"... Por ejemplo, lo que hagan los demás.

Tomar distancia de esto último y acercarse a lo primero es la consigna para quienes eligen sitios que procuran en sus huéspedes el bienestar.