Chiapas en Chamakili. Anticuentos y antipoemas

SCSC

Autoridades inauguran la exposición virtual “Chamakili. Contar la vida, dibujar la palabra”, dedicada a mostrar el trabajo de jóvenes instructores de diversas comunidades indígenas del país que han participado en la recuperación y fortalecimiento de su lengua a partir de talleres de escritura creativa.

La exposición reúne los resultados de la primera etapa del programa Chamakili. Anticuentos y antipoemas, cuya alianza estratégica entre la DGCPIU y el Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE) permitió que, entre septiembre de 2019 y febrero de este año, se implementaran talleres de escritura creativa en lenguas indígenas. En ellos se capacitaron a 1,116 docentes, en su mayoría hablantes de 33 lenguas indígenas, provenientes de 15 entidades del país y 463 localidades.

“Chamakili. Anticuentos y antipoemas es uno de los programas de la iniciativa nacional Trabajar con los invisibles. Fue diseñado con el propósito de desarrollar habilidades para el trabajo escolar con las lenguas indígenas en las escuelas comunitarias atendidas por CONAFE, en localidades de mayor vulnerabilidad”, afirman.

De modo que se reúne el trabajo de Baja California, Chiapas, Chihuahua, Durango, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tlaxcala y Veracruz, donde los habitantes hablan las lenguas nahua, totonaca, maya, rarámuri, o’dam, zapoteco, me’phaa, tseltal, mixteco, mazateco, wixárika , huave, ayuuk, amuzgo y chinanteco.

Durante la inauguración de esta muestra virtual, Natalia Toledo, subsecretaria de Diversidad Cultural y Fomento a la Lectura de la Secretaría de Cultura, en representación de la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto Guerrero, recordó la tradición de la palabra y la escritura de los pueblos indígenas “que no tuvieron necesidad del papel, escribieron en la tierra, sobre la corteza o piel y las paredes de los templos y palacios; y el lápiz siempre fue el tizne de los fogones o la sangre azul del añil o los tintes naturales”.

Destacó el compromiso de los instructores para replicar lo aprendido en las escuelas donde desarrollan sus actividades, con la asesoría seguimiento de la DGCPIU y el CONAFE, “con los niños es donde hay que trabajar más, ahí es donde hay que atacar muy duro para que nuestras lenguas y nuestras culturas sigan floreciendo como hasta ahora”, señaló la funcionaria.

Añadió, “este taller es un canto libertario; más que la letra nos interesa la vida, más que la ortografía nos interesa la realidad que devela la forma de escritura, pero, por sobre todas las cosas, nos interesa luchar contra el estigma, el prejuicio discriminatorio que asegura que las lenguas indígenas no se escriben”. Los visitantes virtuales podrán disfrutar en el micrositio chamakili.culturaspopulareseindigenas.gob.mx/Exposición/, como parte de la campaña “Contigo en la distancia” de la Secretaría de Cultura federal.

Durante las capacitaciones de Chamakili. Anticuentos y antipoemas, los docentes exploraron, descubrieron y ejercitaron en las actividades que integran el taller, el potencial creativo y la riqueza cultural de las lenguas indígenas. Las dinámicas y los resultados de este primer ejercicio de experimentación lingüística se reflejan en el contenido de las dos salas que conforman la muestra virtual: Exposición y Testimonios.

La sala Exposición se compone de una muestra representativa de los productos finales de los talleres en torno a lo que los pueblos indígenas denominan Buen vivir. Se trata de 54 libros cuyos capítulos fueron escritos, pintados y bordados de manera colectiva, a través del diálogo y el consenso de los participantes. Están redactados en lengua indígena y su aproximación al español.

Este Buen vivir lo integran de 13 temas: Los mayores, los principales y los sabios; El fuego; El agua; Las fuerzas de la naturaleza; Los Muertos; La Milpa; Trabajo voluntario y comunitario; La Asamblea comunitaria y el consenso; Los cargos; El respeto; Los pedimentos; Las fiestas y Los Compromisos y valor de la palabra.

En estas creaciones literarias la escritura funge como un instrumento para la memoria, de donde brota la fuerza del pensamiento, prácticas, tradiciones y conocimientos transmitidos por varias generaciones de abuelos y padres, hasta los jóvenes y niños de hoy.

En la segunda sala, denominada Testimonios, se presenta un mapa interactivo con las entidades del país donde sucedieron las capacitaciones, las lenguas indígenas y el número y nombres de los participantes. Asimismo, una memoria visual en la que el visitante podrá asomarse al desarrollo de las dinámicas, que fueron más allá de la escritura en papel. Descubrirá que las lenguas indígenas también se escriben en la tierra, el agua, el fuego, los árboles, las piedras o en los objetos más entrañables del hogar y la comunidad.

“Chamakili es la vida contada por una voz, la escritura realizada en todas sus capas: ¿Cómo escribir qué? ¿Cómo escribir con qué? ¿Desde dónde escribirlo? Es utilizar esa monolítica piedra con la que han asociado a los pueblos indígenas –las pirámides son un ejemplo- y utilizarla para echar por tierra la idea de que las lenguas indígenas no se escriben. Es esa palabra viva formada con piedras”, afirmó Mardonio Carballo Manuel.

La muestra “Chamakili. Contar la vida, dibujar la palabra” está disponible en el micrositio chamakili.culturaspopulareseindigenas.gob.mx/Exposición/ y, al ser una exposición viva, se irá nutriendo con videos testimoniales de los docentes y las dinámicas de los talleres.