Xicotencatl, iniciador de la lucha libre oaxaqueña

Saúl Sánchez Heras es considerado como el primer maestro de lucha libre profesional que ha tenido nuestro estado, ya que fue el encargado de compartir sus conocimientos de este rudo deporte a quienes han sido grandes leyendas dentro y fuera del estado.

De pequeño año al ver la película de luchadores La Bestia Magnifica, le nació la inquietud por ser luchador, tiempo después en lo que ahora es el Teatro Macedonio Alcalá presenció en vivo un encuentro de Lucha Libre, siendo para él una experiencia impresionante, es a partir de ese momento que tiene el sueño de convertirse en luchador.

El destino estuvo a favor de Saúl Sánchez Heras y se trasladó a la Ciudad de México a realizar sus estudios de vocacional en el Instituto Politécnico Nacional (IPN), empezando a practicar el tumbling en el Instituto Nacional de la Juventud (INJ), posteriormente aceptó la invitación para entrenar lucha olímpica en el gimnasio de Plan Sexenal. 

Debido al cambio de vida y de alimentación subió de peso por lo que decidió buscar en un gimnasio de pesas recuperar su peso natural y definir su masa muscular, por lo que, sin imaginar que su vida daría un giro llegó a los baños Escobedo, donde entrenaban lucha libre a un grupo de jóvenes bajo la exigente mirada del maestro Sordo Flores, afamado luchador de la época, es por ello que se presenta con él, diciéndole que tenía las bases de tumbling y de lucha olímpica y quería ser luchador profesional.

Dicho personaje lo invitó a luchar con él para calarlo, dándole dos arrastradas a Xicoténcatl, al ver la determinación y ganas lo hace ser aceptado en el grupo.

Alternaba sus entrenamientos de los baños Escobedo con los de Plan Sexenal; ya que en este último llego a impartir clases el rudo Loco Hernández quien le transmitió cada uno de los secretos para ser un luchador de estilo rudo. 

Loco Hernández hacia honor a su nombre pues en los entrenamientos le fracturó a Xicoténcatl  dos dedos de la mano y un tobillo ya que los castigos eran traumáticos por su exacta aplicación.

A pesar de estas lesiones en sus inicios sus ganas lo sacan a flote; tiempo después al gimnasio de los baños Escobedo llega a impartir clases el afamado gladiador Tarzán López con quien se inscribe y recibe los secretos de un buena técnica de carácter fino y depurado, llaves y contra llaves, considerando haber aprendido lo suficiente para estacar.

Ya cansado de esperar la oportunidad de debutar, en el año de 1960 en Azcapotzalco enfrenta a un elemento que decía llamarse El  Hijo del Santo al que logra vencer gracias a los conocimientos adquiridos de sus maestros.

Poco tiempo después se enteró  que en la ciudad de Oaxaca no existía un gimnasio de lucha libre, por eso tomó la determinación de retornar al terruño, dedicándose a buscar un espacio donde fundar y transmitir los conocimientos adquiridos, así llegó a la Casa de los Deportes, inmueble bajo la administración de la Secretaría de Educación Pública (SEP) que contaba con un colchón de cuatro por cuatro metros, el cual  resultó  ideal para la práctica de Lucha libre, por lo que se presenta ante el delegado Don Raúl Bolaños Cacho para solicitar el permiso, el que le fue concedido. 

Convocó a jóvenes a inscribirse para la enseñanza de la lucha libre siendo 123 los  jóvenes ávidos por aprender, solo que al paso de un mes por lo duro de los entrenamientos al final quedaron 15 alumnos.

Entre los primeros luchadores que sobresalieron de la primera generación destacaron: Diamante Azul, Johny Moguel, Cepillo Benítez, Simba, Halcón Blanco, Tigre Escarlata, Chato Sánchez, Maestrito Rojas, Hermanos Martínez San Juan, Chita, Gato Siamés y Ángel.

Tiempo después el gimnasio cambia de sede siendo ahora El Torito ubicado en el barrio de Jalatlaco; de ahí se trasladan a un local de la calle de J. P. García sede de la CNOP donde el señor Dagoberto Canseco Pérez, le ofrece a Xicoténcatl este espacio para la práctica de la lucha libre y es así cuando llega la segunda generación de luchadores oaxaqueños entre los que destacaron: Relámpago Gómez, Demon Red, El Faraón, Indio Comanche, Rayo Sulayka, Richard Reyes, Simba II, El Tiburón, Coloso Negro, Azteca Dorado, Psicodélico y Gran René.

Después fue inaugurado el gimnasio municipal que se adaptó para funcionar a un costado de la estación de bomberos de la calle de Morelos, lugar donde actualmente funciona la escuela primaria J. Mújica y el mercado de la Merced y/o Democracia de que nuevamente sale otra generación de luchadores destacados: Bombero I, Bombero II, Gran Rubén, Monarca, Zorro, Fito Morales, El Herrero, Señor Misterio, Tarzán Hernández, Puk y Zuk, Géminis, Vértigo, Héctor Jarquín, Alejandro Barranco y El Increíble.

Xicoténcatl obtuvó la licencia número uno expedida por la Honorable Comisión de Box y Lucha Libre profesional de Oaxaca. 

Aurora López fue quien inició con una Arena improvisada en la Colonia Alemán y se encargaba de promover a los elementos locales, poco después Xicoténcatl recibió la oportunidad de trabajar con los promotores Nájera y Siordia, quienes promovían a elementos de la capital y consagrados de la Arena Coliseo de la Ciudad de México, brindado oportunidad a los oaxaqueños de alternar y enfrentar a las estrellas capitalinas.

Formo parte del elenco de promociones Luna, donde  Bobby Bonales luchador reconocido en todo el país lo lleva a luchar  a la Ciudad de México, donde el oaxaqueño dejó constancia de su buen luchar.

Fue el primer Campeón de Peso Ligero de Oaxaca en un torneo organizado en la Colonia Alemán; al lado de Rayo Sulayka se convierten  en campeones de parejas de Oaxaca.

Como su mejor rival reconoció a Richard Reyes y como mejor pareja a El Monarca.

Ganó dos mascaras entre ellas la de Soldado Enmascarado; las cabelleras de Richard Reyes de Cavernícola Zuk.

En sus inicios tuvo como ídolos a las leyendas El Santo y Blue Demon, que eran los más conocidos y con quienes al paso de los años llegó a enfrentarlos y a alternar, ya que durante siete años fue técnico primeramente y después otros siete rudo y otros ocho años como técnico y con lo que puso fin a su carrera.

Durante dos años llevó el nombre de Murciélago del Tecnológico donde laboró, así como utilizó el nombre de Hermano del Hierro y Profesor Misterio, esta última capucha la perdió al enfrentar al Enfermero.