Organizaciones llaman a defender y sembrar maíz nativo ante la amenaza de biopiratería en Sierra Mixe

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El Unosjo afirma que las comunidades indígenas campesinas siguen en resistencia, sembrando y luchando para alimentarse.

El Espacio Estatal en Defensa del Maíz Nativo de Oaxaca llamó a las comunidades a impulsar la siembra de la milpa y defender las 35 raíces del grano, sobre todo, porque la biopiratería en la Sierra Mixe sigue amenazando a los maíces nativos de Oaxaca.

En su representación, el coordinador del Área de Derechos Indígenas de la Unión de Organizaciones de la Sierra Juárez de Oaxaca (Unosjo), Aldo González Rojas, expuso que el sistema alimentario global de las agroindustrias ha provocado desastres, pandemias, guerras, hambrunas y enfermedades en la humanidad, esparciendo millones de litros de venenos sobre la tierra y la naturaleza, matando animales, insectos, plantas y humanos en una guerra no declarada contra lo vivo, en nombre de la plusvalía de algunas grandes empresas transnacionales, quienes controlan semillas transgénicas fabricadas en laboratorios y otros agrotóxicos, para transformar grandes extensiones del campo en desiertos.

“La pandemia nos hace ver que perdimos nuestra capacidad de producir nuestros alimentos, que perdimos el respeto a la naturaleza, pues la agroindustria deshumanizó el campo y el capital deshumanizó nuestra relación con la tierra y el territorio”, señaló.

Resistencia campesina

Sin embargo, subrayó que las comunidades indígenas campesinas siguen en resistencia, luchando para alimentarse, trabajando sus tierras en medio de una crisis sanitaria sin precedente y en medio de una guerra abierta contra las mujeres, contra las comunidades indígenas campesinas y contra los pobres de México.

“En medio de la pandemia, el campesinado crece con la milpa, está reverdeciendo. Los campesinos salieron del encierro, salieron a sembrar su maíz, a sembrar sus tierras, como un primer acto de rebeldía y resistencia. Sembrar es resistir y rebelarse”, asentó.

Aunque, observó que la amenaza de los transgénicos y su liberación masiva con el uso de glifosato sigue vigente y la biopiratería en la Sierra Mixe sigue amenazando los maíces nativos de Oaxaca.

También, convocó a enseñar a sus hijos, a los más pequeños, a sembrar, a cultivar, a querer el maíz, así como enseñar igualmente a tener amor a la tierra, a la madre tierra, a compartir y ser solidarios con los otros.

González Rojas dijo que esta convocatoria a retomar la relación con la tierra, a quitarse la venda de los ojos, este para resistir sembrando, y construir juntos un presente y un mañana donde florezca la vida, el maíz y la milpa.

“Este es un llamado a nuestra memoria, a recordar quienes somos, de dónde venimos, este un llamado a recordar que somos mujeres, hombres, jóvenes, ancianos y niños de maíz”, terminó.

 

“Resistimos sembrando alimentos sanos y milenarios, en policultivos milperos; tenemos una cultura rebelde y solidaria entre los pueblos".

Aldo González Rojas, coordinador del Área de Derechos Indígenas de la Unosjo