Ley Chancla debe sancionar a verdaderos violentadores de menores

Carlos Díaz Vázquez Carlos Díaz Vázquez

“Ley Chancla” es una buena medida para castigar severamente a quien atente en contra de la integridad de los niños, niñas y adolescentes.

Carlos Díaz Vázquez Carlos Díaz Vázquez

La Ley aprobada  en días pasados  por el Senado de la República la cual prohíbe y sanciona con cárcel a quien aplique algún tipo de castigo físico hacia los menores de edad,  representa una buena medida,   destacó la psicóloga chiapaneca, Fany Villalobos.

Aunque también se debe tomar en cuenta la violencia psicológica pues es igual de cruel, dañino y traumante que la violencia  física, consideró  la especialista.

Mencionó que en cierto momento muchos padres dan una nalgada a sus hijos  cuando desobedecen, sin que represente una agresión fuerte; hasta cierto punto podría verse como normal, dijo,  pero lo condenable es cuando ejercen una violencia física descomunal. 

“Considero  que la preocupación de los senadores al aprobar esta ley es porque, ha habido un aumento preocupante de actos violentos contra niños, sobre todo en la cuarentena o confinamiento de varios meses por la Covid-19”, reconoció.

De acuerdo al Sistema de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna) durante el periodo de distanciamientos social, el  maltrato físico en los hogares en contra de niños y niñas incrementaron cerca de 40 puntos porcentuales.

Un factor grave, relató la especialista, es que de acuerdo a las cifras oficiales, en  lo que va del año,  cerca de mil 800 infantes  han sido  asesinados en todo el país, es por ello que la aprobación de esta Ley llamada “Ley Chancla” es una buena medida para castigar severamente a quien atente en contra de la integridad de los niños, niñas y adolescentes.

Ante este panorama, la experta chiapaneca comentó que de hecho sí es necesario que la “Ley Chancla” contemple el maltrato psicológico, debido a que hay progenitores que lastiman a sus hijos con palabras, los humillas o ridiculizan, lo que se refleja en que en la actualidad la autoestima de una gran parte de adultos esté “por los suelos”.

La especialista consideró que es necesario evaluar detalladamente la  Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y del Código Civil Federal, para evitar que en un futuro un correctivo hacia los hijos, en el que se use una nalgada,  pueda representar un pretexto para los hijos para demandar a sus padres a su conveniencia.

“Por eso creo que esta ley tiene sus pros y contras, porque hay jóvenes que ahora amenazarán a los padres con denunciarlos, cuando sólo son corregidos por sus errores o malos actos”, advirtió Villalobos.

Esta Ley, dijo, debe ser aplicada verdaderamente  en contra de aquellas personas que  han sido violentas con los menores al grado de ponerlos en riesgo, en su integridad o su vida, “porque hay quienes sí se lo merecen, porque son abusivos, violentadores”, concluyó.