Clases a distancia, un cambio complicado para las familias oaxaqueñas

Consecuencias de la pandemia

Cuando en marzo la pandemia alcanzó al estado de Oaxaca, los padres de familia no dimensionaron el problema que representaría que los alumnos de todos los niveles educativos tomaran clases en sus casas.

En un principio, la medida parecía tener un lado positivo, sobre todo por el tema de la cercanía entre padres de familia y alumnos, y el hecho de que los menores podrían ser ‘vigilados’ por los mayores, en aras de llevar a cabo de mejor manera su actividad escolar. 

Sin embargo, hoy, a seis meses de distancia del anuncio de las autoridades para suspender clases presenciales en todos los niveles educativos por el brote de coronavirus (COVID-19), y tras la conclusión de un ciclo escolar y el inicio de otro, la situación es totalmente diferente.

Diversas quejas

Desde quejas contra los maestros, que si el niño no pone atención o se distrae, e incluso hasta que no les agrada la forma en que se lleva a cabo el proceso enseñanza–aprendizaje, los padres de familia tienen diversas quejas. 

“Mi hijo es uno de los que ya sabía leer cuando entró y sigue estancado; sigue en lo mismo porque la maestra dice que se tienen que nivelar para que ella pueda avanzar; entonces, los demás niños no han aprendido a leer, entonces no hay avance”, comentó una madre de familia, que solicitó el anonimato, respecto a la situación con las clases en línea, tras el parón por coronavirus.

“En el caso de mi niño, su maestra ya es un poco grande, entonces no les está dando clases en línea, solamente les manda copias, pero sí es un poco pesado para ellos, porque pues ella ahora sí que nada más nos brinda las copias y no nos brinda otro tipo de información u otra asesoría más”, precisó.

Incluso, detalló que lejos de ver alguna mejora en la educación de su hijo, de 7 años de edad y que ahora cursa el segundo año de primaria, en línea, percibe una afectación notable en el proceso educativo–académico de su hijo. 

"Están atascados"

“Él estaba en primer año cuando empezó esto de la pandemia, en primer año de primaria, pues la mayoría de sus compañeros todavía no saben leer; entonces, desde mi punto de vista, están muy atrasados y no hay avance, están estancados”, señaló.

Y es que el cambio a esta nueva modalidad de educación, ‘en línea’, ‘a distancia’ o como se le quiera llamar, ha hecho sufrir a alumnos, padres de familia y maestros por igual, pues el empleo de la tecnología como herramienta educativa en México, y particularmente en Oaxaca, está lejos de ser una realidad. Incluso, tiene efectos negativos.

“Mi hijo se estresa cuando hace las tareas porque ya perdió el ritmo; ahora, luego, a veces tiene dudas y pues yo trato de apoyarlo, pero hay veces que pues yo no tengo la manera o, más bien dicho, hay cosas que no sé cómo explicárselas y ahí es donde nos estancamos los dos”, comentó la mujer. 

"Solo mandan tareas"

Sin embargo, aseguró que también ha notado dificultades en el resto de compañeros de su hijo. “No avanzan, así mande tareas, él no avanza porque sigue esperando a los demás. Eso es lo que he visto porque yo estoy aquí diario con él, está haciendo cosas repetidas, cosas repetidas que ya hicieron”, aseveró.

Y abundó que “estaba comentando la maestra que no entregan las tareas tampoco, porque ella envía las tareas los días lunes, hacen una videollamada, nos explica y ya el día viernes se las tienen que entregar. Pone un horario de 4 de la tarde a 8 de la noche y ya nos manda un mensaje vía whatsapp que ya empieza a recibir las tareas y ya nosotros le enviamos las fotos, pero no nos dice si está bien, si está mal, solamente nos la recibe así”.

Finalmente, resaltó uno de los tantos factores negativos que existen al estar los alumnos en casa, en donde están expuestos a diversas distracciones. “Ah sí, la televisión más que nada; pero sí, perdieron el ritmo completamente”, afirmó la madre de familia.