Nueva ola de protestas en EUA tras homicidio de la afroamericana Beronna Taylor

Policías implicados en asesinato
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En Louisville, epicentro de la ola de indignación por el caso Taylor, dos agentes de policía fueron heridos de bala y más de cien personas fueron detenidas.

MADRID, España.- Los manifestantes han salido a las calles de Louisville por segunda noche consecutiva para protestar por el caso de Breonna Taylor, una mujer negra tiroteada en su propia casa, después de que los agentes implicados en su fallecimiento no hayan sido imputados por su muerte.

Hasta el momento, las protestas se han desarrollado de manera pacífica, aunque, en un momento dado, un grupo de manifestantes han abandonado la marcha y se han encarado a un grupo de personas vestidas con ropa de estilo militar y que portaban rifles.

Los participantes en la marcha han reivindicado que "las vidas negras importan" y "sin justicia, no habrá paz" mientras rodeaban al grupo, ha trasladado la cadena de televisión CNN.

Además, la Policía de Louisville, localidad ubicada en el estado de Kentucky, ha informado a través de Twitter de que una multitud ha sido declarada "asamblea ilegal" porque los manifestantes "han roto ventanas" en una calle antes de la entrada en vigor del toque de queda a las 21.00 horas (hora local).

En este sentido, el alcalde de la ciudad, Greg Fischer, ha anunciado la extensión del toque de queda, en un principio vigente durante tres días, hasta el fin de semana, en previsión de la celebración de nuevas marchas y movilizaciones.

Los manifestantes tomaron las calles de Louisville y de otras ciudades estadounidenses, como Washington, Nueva York, Atlanta, Denver, Columbus o Filadelfia, este miércoles y, durante las protestas, se vivieron momentos de tensión y se registraron choques entre manifestantes y Policía.

En Louisville, epicentro de la ola de indignación por el caso Taylor, dos agentes de policía fueron heridos de bala y más de cien personas fueron detenidas.

El jefe interino de la Policía de la ciudad, Robert Schroeder, ha trasladado que los agentes heridos se recuperan y sobrevivirán. Uno de ellos, Aubrey Gregory, recibió un disparo en una cadera, pero ya ha recibido el alta hospitalaria.

Su compañero, Robinson Desroches, recibió un disparo en el abdomen. Tras someterse a una intervención quirúrgica, se encuentra en condición estable, ha informado ABC News.

Castigo insuficiente 

Asimismo, Schroeder ha comunicado que a la persona detenida por los disparos a los agentes se le han imputado dos cargos por intento de asesinato en primer grado y 14 cargos por poner a agentes de Policía en peligro.

Un gran jurado imputó al exagente Brett Hankison por imprudencia temeraria en primer grado en relación con la muerte a tiros de Taylor, mientras que otros dos policías --John Mattingly y Miles Cosgrove-- no fueron acusados.

Manifestantes y activistas han tildado de insuficiente e injusta la imputación de Hankison por la muerte de Breonna Taylor, que ha causado gran insatisfacción.

Hankison fue despedido tras la muerte de Taylor después de que la Policía afirmara que el agente había violado los protocolos de procedimiento y que sus acciones "mostraron una indiferencia extrema por el valor de la vida humana".

Schroeder manifestó que el agente "realizó diez disparos sin motivo y a ciegas" en el interior del apartamento de Taylor, una médico de urgencias.