En Mazatán, restauranteros en crisis por el COVID-19

Sergio García Sergio García

EL SECTOR RESTAURANTERO fue de los más afectados en este confinamiento y por las medidas aplicadas para detener la propagación del virus.

Sergio García Sergio García

El sector restaurantero fue de los más afectados en este confinamiento y por las medidas aplicadas para detener la propagación del virus.

A 11 kilómetros de la cabecera municipal de Mazatán se ubica el balneario San Simón, ahí los restauranteros por 5 meses tuvieron 0% de ventas.

Elmer Rodríguez, prestador de servicio de esa localidad, destacó que tuvieron que despedir a todos sus empleados, ya que en ningún momento recibieron apoyo de las autoridades.

Los ciudadanos tuvieron que salir a pescar para autoconsumo y el producto que ya tenían lo ocuparon para sobrevivir en esos meses tan difíciles.

Al gobierno federal se les olvidó esta parte Chiapas, donde también existen decenas de prestadores de servicios que viven del turismo.

Son alrededor de 50 palaperos que fueron olvidados por las autoridades, sin recibir ningún tipo de ayuda. 

José Pérez, otro de los restauranteros del balneario San Simón, destacó que con el cambio de color a semáforo amarillo para Chiapas y el regreso a las actividades bajo la nueva normalidad, los prestadores de servicios comienzan a recuperarse, pero, necesitan del apoyo de los comensales para reactivar sus ventas.

Apenas tienen ventas del 20 y 30% los fines de semana.

Cada uno acata las medidas sanitarias para mayor seguridad de trabajadores y comensales.

“Necesitamos el apoyo de las personas que venga para empezar a reactivar nuestra economía”

Fabiola Alvarado, representante de la asociación civil culti-proyectos y habitante del municipio de Mazatán, dijo, los restauranteros dependen del turismo; por ello, es necesario que se les ayude para salir de esta situación tan complicada.

La zona es segura, ya que los restauranteros se encargan de vigilar a los turistas y recomiendan los sitios donde pueden bañarse.

En el balneario de San Simón, ofrecen productos frescos del mar como: camarones al mojo de ajo, agua Chile, a la diabla así como, mojarra y robalos al gusto, todo a un precio accesible entendiendo la crisis económica que persiste en los bolsillos de las familias.

También, ofrecen paseo en lancha, servicio de palapa y otras actividades turísticas.

Los ciudadanos tuvieron que salir a pescar para autoconsumo y el producto que ya tenían lo ocuparon para sobrevivir en esos meses tan difíciles.