Rocío Aguilera Hermida: de Veracruz a Oaxaca

El arte es una gran salvación para el alma y el espíritu

Rocío Aguilera es originaria de Veracruz, donde realiza sus primeros estudios, combinándolos con el dibujo que ya traía consigo.

Estudió en los talleres Maurer de la Ciudad de México, talleres libres de artes plásticas y en la  Universidad Veracruzana. Ha explorado diferentes disciplinas artísticas como son: la danza, el canto, el piano, el violín y la catarsis emocional del teatro.

Rocío Aguilera ha sido envuelta en un polifacético caminar artístico, en el que se inclina por la plástica, con diversas técnicas en el grafito, carboncillo, pastel, acrílico , óleo y acuarela; predominando estas técnicas vemos el realismo con la figura humana, el paisaje, el surrealismo, la flora y la fauna; busca y toca  en sus obras lo abstracto para atraer la mirada del espectador.

Aguilera, como buena veracruzana, ha expuesto sus obras en la ciudad de Xalapa, cuna de artistas y buenos escritores, que nada tienen que pedir a otras instituciones, ya que su fama de los xalapeños  es nacional dado su auge cultural.

También sus trabajos han sido admirados en la ciudad de Palenque, Chiapas; en Villahermosa, Tabasco; en Coatepec, Veracruz; en el Foro Boca del Río, en la Casa de la Cultura de Alamo, en Misantla y en el Museo de la Casona Spencer en Cuernavaca, Morelos. Su participación en subastas a beneficio de fundaciones como Amigos de Josú, Equino Terapia Verasur y Casa Ana en Boca del Río; esta es muestra de su humanismo y preocupación por aquellos que sufren enfermedades difíciles de sanar.

A la artista plástica Rocío Aguilera le encanta retratar a la naturaleza, sabe que esta es la belleza incomparable que existe en nuestro planeta; es por eso que la lleva al lienzo, buscando los colores apropiados que le den vida recreativa al espectador, saber llegar a la emoción de cada una de las personas, que se disponen a contemplar sus cuadros, sus acuarelas con temas surrealistas o bien un acrílico abstracto; pero ella, no solamente se dedica a la pintura, sino combina a esta con el ritmo de la música, de la danza de un caballito marino cuyas aguas lo dejan dispersando el vuelo de una música exclusiva, la del agua.

Sí, porque el agua también tiene música propia que nos hace vibrar y estremecer a través de una ola marina, o bien una cascada fiel a la montaña. Todo esto envuelve la imaginación creativa de una artista veracruzana, quien nos hizo llegar sus trabajos para que la gente la conozca y si desea una obra sabrá de una firma valiosa del arte de Aguilera, quien  siempre tiene un tema a desarrollar por polifacética en su vivir.

Y no es conformista, porque su inquietud la ha llevado a fundar su propia escuela que denomina “Taller de Pintura Creando Artistas”, convirtiéndolo en un referente de calidad y profesionalismo, enseñando las diversas técnicas de dibujo y pintura a niños desde los 6 años, adolescentes y adultos; coordinando entre una y dos exposiciones al año. También imparte clases en diversas escuelas e instituciones privadas de Veracruz y Boca del Río.

En la actualidad imparte sus conocimientos a través de línea, dada la situación de la pandemia; con Aguilera, el arte es una gran salvación para el alma y para el espíritu. Por eso, ella continúa creando y observando todo el medio ambiente que le rodea, no solamente en cuanto a los animales, sino también la figura  humana cuyas líneas persigue en querer perfeccionar a través del dibujo con el pincel y el grabado.