Isabel Sánchez traza su ‘Surco’

La ceramista compartió su metáfora acerca de la siembra
CARINA PÉREZ GARCÍA CARINA PÉREZ GARCÍA

La fascinación por los laberintos, los ciclos de siembra y los polinizadores llevó a la artista Isabel Sánchez (Oaxaca 1982) a explorar más allá de los límites dimensionales. En su más reciente exposición ‘Surco’, logró materializar lo que imaginaba: llevó a la pared sus laberintos con murales en cerámica de alta temperatura, habitados por insectos, mariposas y quirópteros.

A lo largo de un mes, en una clara apuesta por recordar que el arte puede aminorar los momentos de crisis y convertirlos en una oportunidad para el aprendizaje y sensibilización, la ceramista originaria de la Villa de Etla, logró contagiar al público de su reflexión y preocupación por el medio ambiente. Durante un mes, su exposición recibió buena respuesta de la gente, ya que las visitas se agendaron para controlar y respetar las medidas sanitarias.

Y es que en plena pandemia por COVID-19, la creadora apostó por comenzar una producción cuyos ejes temáticos fueran la siembra y la polinización. Así, comenzó a modelar abejas y murciélagos, a crear incisiones en placas de barro para plasmar distintos tipos de laberintos. 

En este juego con lo tridimensional, Isabel Sánchez recordó la importancia de los insectos en el planeta, tanto el papel de las abejas, como de los murciélagos polinizadores. “Comencé a trabajar en estas piezas cuando veíamos videos e imágenes sobre cómo la naturaleza retomaba su equilibrio, luego de que el ser humano estaba en sus casas”. 

Durante el proceso de producción, la artista compartió que disfrutó mucho de crear cada una de las piezas: “Gocé de la magia de los cuatro elementos al crear esta exposición, porque mi propuesta tiene que ver más con el dibujo y la escritura, pero ahora exploré nuevos formatos y dimensiones. Mi búsqueda fue mezclar el simbolismo del jardín como manera de construcción arquitectónica”.

Surco fue una experiencia de habitar una metáfora acerca de la siembra a través de grafías cerámicas espaciales orgánicas, habitables y simbólicas, en donde el recorrido se convirtió en una posibilidad de encuentro. Esta muestra no sólo fue bien recibida por el público, dejó en claro la necesidad que existe de este, de volver a las galerías y museos, para contemplar este tipo de producciones.

“Gocé de la magia de los cuatro elementos al crear esta exposición, porque mi propuesta tiene que ver más con el dibujo y la escritura, pero ahora exploré nuevos formatos y dimensiones. Mi búsqueda fue mezclar el simbolismo del jardín como manera de construcción arquitectónica”.

Isabel Sánchez