"No se amarguen la vida”, llama Arzobispo de Oaxaca a dejar las envidias

El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos llamó ayer a los creyentes a dejar atrás las envidias insanas y alegrarse por la prosperidad de los demás.

“Se preguntan de dónde sacan dinero, si andan en malos pasos y hasta se hacen suposiciones erróneas, lo que no debe suceder, pues se debe alabar y bendecir a Dios por los signos de bondad”, asentó.

En la homilía de la misa dominical oficiada en la Catedral de Nuestra Señora de La Asunción, el pastor religioso sostuvo que los católicos no deben reclamar molestos al Señor por haber dado algo al prójimo.

“¿No le habremos hecho reclamos a Dios porque nosotros hemos hecho esfuerzos día y noche para salir adelante y vemos que el hermano, el vecino o el pariente progresa? ¿No nos habremos llenado de envidia, de celos, haciendo reclamos a Dios porque los ha bendecido?”, cuestionó.

En lugar de hacer esos reclamos a Dios –asentó—, ¿por qué no agradecerle lo que Él nos ha dado y que no merecemos?, porque todo lo que viene de Dios es inmerecido, es un don, es una gracia, es una manifestación de su bondad, de su amor y de su misericordia.

Sin embargo, subrayó que el corazón se llena a veces de envidia por el progreso de los demás, por la compra de un vehículo, por el mejoramiento de su casa o por vestirse mejor.

“¡Ah! Cómo nos llenamos de envidia y miramos con malos ojos lo que nuestros hermanos van logrando y a veces, hasta hacemos juicios muy temerarios. Empezamos a cavilar y a cavilar.

¿Eso es lo que quiere Dios? ¿Eso es lo que nos dice Dios que pensemos de los demás? ¿No será más bien que Dios nos dice que lo alabemos y bendigamos por todos esos signos de bondad que vamos descubriendo? Usted, ¿ha bendecido a Dios al ver el progreso de su familiar, al ver que ha mejorado, al ver que ha logrado tener una profesión? ¿Usted se ha alegrado por ello o el corazón se le ha llenado de envidia?”, señaló.

Por eso, Vázquez Villalobos demandó a los creyentes no perder tiempo anidando en sus corazones lo que no quiere ni piensa Dios.

“A usted Dios le ha dado y le ha dado en abundancia, a su hermano también, a su vecino también, a su compañero de trabajo, no lo envidie, no viva eso, no se amargue la vida”, añadió.

Tenemos que cuidarnos

“Muchas gracias por venir con cubrebocas y permitir que se les desinfecte y que se les ponga gel, porque todo esto es el signo de que amo a mi hermano, porque mi hermano me ama a mí. Así, tenemos que andar allá afuera, cuidando a nuestros hermanos y cuidándonos todos”: Vázquez Villalobos.