Ángeles y Palabras: Principados

En nuestro recorrido por las jerarquías angélicas, hemos llegado a los Principados; esta orden angélica que ocupa la tercera triada, en el séptimo coro, son los príncipes celestiales que según Dionisio, hacen referencia al mando principesco que aquellos ángeles ejercen a imitación de Dios; tienen la capacidad de orientarse plenamente hacia el principio que está sobre todo principio, y como príncipes guían a otros hacia Dios.

Son los príncipes celestiales que guardan las naciones y presiden sobre los pueblos y sobre los líderes espirituales; son los que rigen los reinos elementales y los contienen dentro del orden divino; son los guardianes de los grandes grupos, de los países y las naciones, de las ciudades y organizaciones creadas para un fin positivo; protegen a los seres humanos de los espíritus malignos; son protectores de las religiones, se encargan de la evolución espiritual de las naciones; ellos saben que cada nación, de acuerdo a su espiritualidad, refleja su estado evolutivo; y que según el plan divino, algún día todas las criaturas comprenderán que Dios desea que se unan mediante el respeto y el amor.

Y en forma individual, cada ser humano deberá encontrar a Dios en su corazón, para hallarlo después en cada ser que habita el universo; ellos no se involucran en las guerras, injusticias, ni en los conflictos humanos; solo nos inspiran para adentrarnos en el progreso espiritual; esta jerarquía, junto con los arcángeles y ángeles, hacen las revelaciones y según sus distintos grados, hacen que cada ser humano se eleve y retome a Dios como es debido.

De acuerdo con las tradiciones judías, al derrumbarse la torre de Babel se formaron setenta naciones distintas y Dios asignó a cada una un ángel para guiarle. Pero actualmente, solo Portugal festeja el día de su Ángel nacional el tercer domingo de julio. De ellos se hace mención en la Biblia: “Se me dio esta gracia de anunciar en las naciones las riquezas incrustables de Cristo y de ilustrar a todos, descubriéndoles la dispensación del ministerio que desde tantos siglos había estado en el secreto de Dios, creador de todas las cosas, con el fin de que en la iglesia se manifeste a los principados y potestades en los cielos, las múltiples facetas de la sabiduría de Dios”. Efesios 18/10

Los directores de los principados son:

Nisroc - El que asciende

Haniel – Gracia de Dios

Requel - Don de Dios

Cerviel - El brazo de Dios

Amael - Digno de Dios

Ellos ennoblecen el sentimiento humano y enriquecen la sabiduría, como lo ilustra esta historia:

El novelista ruso Turgenioff refiere que una mañana, cuando todavía era muchacho, lo llevó su padre de caza. Al cruzar un campo, levantó el vuelo casi a sus pies un hermoso faisán, contra el que el incipiente cazador disparó su escopeta dejando al ave malherida, pero era hembra y  movida por su maternal instinto, logró alcanzar en rastrero vuelo el cercano nido y vio que el cadáver de la madre escudaba a sus polluelos.

Avergonzado por su inútil crueldad, exclamó:

-¿Qué hice padre?

-Muy bien hijo mío, has disparado certeramente el primer tiro, pronto serás un experto cazador.

-Nunca Padre, nunca volveré a matar a ningún ser viviente; la vida para mí es más hermosa que la muerte, y puesto que no puedo dar vida, tampoco la quitaré.