Ruega Arzobispo de Oaxaca intercesión de los Mártires de Cajonos

El arzobispo de Antequera-Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos rogó a los Mártires de Cajonos, Juan Bautista y Jacinto de los Ángeles, su ayuda ante tantas necesidades existentes en Oaxaca, principalmente en los pueblos originarios.

En la celebración eucarística por la festividad de los beatos, el pastor religioso sostuvo que Juan Bautista y Jacinto de los Ángeles, originarios de San Francisco Cajonos, defendieron la fe católica y al Señor, sin importar dar su vida.

“Son un gran ejemplo, un testimonio de dos hombres de nuestros pueblos originarios”, asentó.

Expuso que Juan Bautista y Jacinto de los Ángeles, en su desempeño como fiscales de su comunidad, fueron fieles y obedientes a sus funciones de defender la doctrina católica y denunciar las prácticas contrarias.

“Defendieron la enseñanza, el conocimiento y la doctrina católica que sembraron en su corazón los misioneros dominicos”, asentó.

Por eso, subrayó que Dios concedió a los fiscales la gracia del martirio, porque fueron azotados y muertos a machetazos por sus verdugos.

“No a cualquiera Dios le concede esa gracia. Fueron siempre fieles servidores y responsables, como lo hacen tantos hombres y mujeres de nuestros pueblos originarios”, remarcó.

De este modo, destacó que Juan Bautista y Jacinto de los Ángeles fueron beatificados porque murieron por su fe católica y en el resucitado.

“La Iglesia les reconoció su santidad y martirio por medio de la beatificación”, agregó.

Ante esto, rogó a los Mártires de Cajonos su intercesión en favor de Oaxaca, sobre todo, para que los pueblos originarios salgan de la pobreza y marginación.

“Que nuestros beatos nos alcancen gracia y bendiciones para nuestra tierra oaxaqueña”, suplicó.

Ya basta de feminicidios

Durante la celebración eucarística, donde usó una casulla antigua en ocasión de la festividad, Vázquez Villalobos llamó nuevamente a tratar con respeto a las mujeres.

“Que nadie levante la mano contra ellas, ya basta de feminicidios y de agresiones, ya basta de tener a las mujeres como si fueran esclavas, como si fuera sirvientas. Que el Señor las colme de gracia y de bendiciones”, terminó.