Baches, lluvias, encharcamientos y lodo hacen un martirio transitar en zona conurbada de Oaxaca

Acusan negligencia de autoridades
Érick RíosÉrick Ríos

Es un tramo de no más de 500 metros. Se ubica en uno de los puntos con mayor tránsito vehicular de la capital y la zona conurbada.

Es aquí donde los autos toman rumbo hacia el Centro Histórico, Santa Lucía del Camino, Santa Cruz Xoxocotlán, la avenida Símbolos Patrios, el Mercado de Abasto o San Martín Mexicápam.

Quizá sea ese constante ir y venir de coches lo que deteriora la carpeta asfáltica en el tramo comprendido entre la gasolinera de la curva de Santa Anita y el puente peatonal ubicado antes del crucero de Símbolos Patrios. 

Sumado a las lluvias de los últimos días, el paso de una gran cantidad de unidades de motor tiene en condiciones deplorables esta zona por la que, lejos de avanzar, los autos tienen que sortear prácticamente filas de baches, maniobra que convierte el recorrido por este tramo en una auténtica carrera de obstáculos.

Las lluvias aumentan daños

“Imposible, imposible, mira nada más cómo está. Si se madrea mi coche, quién me lo va a pagar, no puede ser, me cae”, dijo un automovilista, visiblemente enojado, al ser preguntado sobre cómo es transitar por esta zona donde las lluvias han abierto una importante cantidad de baches.

Por su parte, un motociclista que se encontraba esperando la luz verde del semáforo mientras NVI Noticias realizaba un recorrido por el tramo dañado, denunció que la indiferencia de las autoridades, sumado a las condiciones del clima, son lo que propicia el daño en la infraestructura vial. 

“Pues es todo, ahora sí como decimos: se juntaron la pena con el dolor. Ha llovido muy fuerte estos días y bastante, hasta cinco horas creo y sin parar. Entonces, imagínate… y luego, pues el gobierno que hace ojo de hormiga, pues ahí está mira, ahí está la respuesta”, dijo el joven de la moto, quien añadió que “solo puede estar peor allá abajo”, en referencia al paso a desnivel de las riberas del Atoyac ubicado en esa misma zona del Parque del Amor.

Misma o parecida opinión emitió Marco Antonio, taxista foráneo que se toma con humor el hecho de que recorrer este tramo de vialidad sea una ‘odisea’, pues asegura que es tan ‘normal’ que ya hasta se acostumbró.

“¿Pues ya qué hacemos?, ¿A quién le reclamamos?... de nada sirve enojarnos o hacer coraje por algo que no está en nuestras manos ¿no? Esto le toca a las autoridades, al gobierno, pero pues ya sabe uno cómo son, entonces pues ya hasta tomarlo con humor porque esto es de siempre, ya hasta se acostumbra uno después”, señaló. 

El Parque del Horror

Sin embargo, hizo énfasis en que el tránsito por la zona es complicado. “Tienes que ir esquivando y en una de esas te pueden dar un llegue o imagínate de noche, caes y no, no, no maestro, bachazo y quién te paga”, apuntó.

“Está canijo ¿no?... ya ahí en el sitio con los compañeros, ya hasta le decimos mejor el Parque del Horror, mano, porque ve, puros baches monstruosos”, concluyó el ruletero entre risas.

Durante la inspección visual realizada por NVI Noticias en el tramo donde la ciudadanía denuncia que es imposible transitar, se pudo constatar que hay partes en donde los baches, formados, llegan a integrar filas de hasta 10 agujeros, por lo que los automovilistas y motociclistas ven limitado su espacio para circular. 

De igual forma, hay hoyos que tienen hasta 20 centímetros de profundidad, por lo que incluso algunas camionetas de tracción 4x4 padecen al caer en estas averías en la carpeta asfáltica.

Las riberas, siempre mal

A través de redes sociales, la ciudadanía denunció que las riberas del Atoyac en la misma zona del Parque del Amor, específicamente en el paso a desnivel, se encuentran intransitables y en malas condiciones, lo cual se pudo constatar durante un recorrido por ese perímetro.

Es en la vía que comunica a la zona de la Ex Garita y el rancho Sangre de Cristo con la capital, en donde las lluvias prácticamente han sepultado al pavimento, por lo que los automovilistas, al ver los inmensos baches y las lagunas que se forman por el agua estancada, optan por regresarse ante el temor de quedarse varados.