Cerca del 10 por ciento de las denuncias por violencia familiar en Oaxaca pudieron acabar en feminicidio

Al menos el diez por ciento de las agresiones de violencia familiar que se hacen públicas a través de los medios de comunicación pudieron haber acabado en feminicidio.

Amenazas de muerte con arma blanca, sustancias inflamables o arma de fuego; intentos de asfixia, agresiones con armas punzocortante que en algunos casos ocasionaron mutilación de alguna extremidad, así como disparos de arma de fuego, son algunas de las maneras en la que los victimarios intentaron terminar con la vida de una mujer, reveló el análisis que Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad realiza a partir de su registro hemerográfico contenido en la Plataforma de Violencia Feminicida.

En éste detalla que 40 por ciento de las agredidas fueron amenazadas de muerte (8 casos con arma blanca, 3 con sustancias inflamables y 3 con arma de fuego) y 12 por ciento pudieron morir asfixiadas por sus victimarios (3 casos).

Además, 36 por ciento fueron agredidas con arma blanca (10 con cuchillos o machete y 4 sufrieron mutilaciones en los dedos de manos o lesiones en la cabeza) y 21 por ciento sufrieron lesiones en el cuerpo causadas por disparos de arma de fuego (8 casos).

La violencia familiar en Oaxaca -agrega la organización- registra la tercera cifra más alta de agresiones a mujeres (400 casos), luego de las desapariciones (900 casos) y los feminicidios (459 casos) durante la administración del gobernador Alejandro Murat Hinojosa.

La organización también identificó que los golpes e insultos a mujeres representan el 80 por ciento (321) de los casos de violencia familiar en la entidad, además de que el 70 por ciento de las víctimas se ubican en un rango de edad entre los 20 y 40 años. El 72 por ciento de los victimarios son esposos, parejas o concubinos.

Por región, Valles Centrales tiene la cifra más alta de tentativa de feminicidio con 13 casos, Mixteca con 7; Costa y Papalopan con  5 respectivamente, Istmo con 4 y Sierra Sur con 3.

Las cifras, señaló Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad, son alarmantes considerando que, de acuerdo con la resolución del Noveno Tribunal Federal Colegiado tras resolver un caso registrado en Xochimilco en donde una joven estuvo a punto de ser asesinada a golpes a mano de su exnovio, "un intento de feminicidio, aun cuando no tenga como resultado final la muerte de la víctima, es un ilícito grave que amerita prisión preventiva oficiosa (automática) para el presunto responsable de haberlo cometido, al igual que si se hubiera consumado.

40% de las agredidas

fueron amenazas de muerte  y 12% pudieron morir asfixiadas por sus victimarios.