Prevalece opacidad en el CRAD; Gobierno de Oaxaca sigue sin rendir cuentas

La construcción costó 583 millones de pesos

La construcción y operación del Centro de Recreación y Acondicionamiento Deportivo Venustiano Carranza (CRAD), es un claro ejemplo de la opacidad y falta de rendición de cuentas con que las dependencias estatales manejan, en ocasiones, los recursos en la obra pública.

La negativa de proporcionar la información relacionada con esta obra es tal, que a seis años de su inauguración los ciudadanos aún desconocen el costo total de la obra, que además provenían de recursos del Fondo Regional, un programa que tiene por objeto apoyar a las 10 entidades federativas con menor índice de desarrollo humano respecto del índice nacional, a través de programas y proyectos de inversión destinados a permitir el acceso de la población a los servicios básicos de educación y salud, mantener e incrementar el capital físico o la capacidad productiva, así como de infraestructura básica; mediante la construcción, rehabilitación y ampliación de infraestructura pública y su equipamiento.

Así como quién y bajo qué figura administra el mismo, los recursos que se reciben por el uso de las instalaciones y los recursos públicos que el gobierno del estado destina al mantenimiento de las instalaciones.

Apenas se inauguraron las instalaciones del polideportivo, en el mes de noviembre del 2016, el gobierno signó un contrato de comodato con la empresa Licodep S. A., quien a través de una de su filial Fit and Go, administra el gimnasio, albercas, cinco salas polivalentes, áreas comerciales, sanitarios y vestidores.

Aunque, la Secretaría de Administración del gobierno del Estado se ha negado a presentar el contrato, a pesar de que es un documento público.

"No se encuentra"

Ni siquiera la intervención del Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Estado de Oaxaca (IAIP) logró que la Secretaría de Administración entregara la información solicitada por esta empresa editorial.

“No se encuentra” fue la respuesta oficial y no se tuvo ninguna sanción por la violación a la ley de transparencia, que establece: Las conductas a que se refiere el artículo anterior (ocultar información o no proporcionarla) serán sancionadas por el instituto y, en su caso, conforme a su competencia darán vista a la autoridad competente para que imponga o ejecute la sanción (artículo 160).

Las responsabilidades que resulten de los procedimientos administrativos correspondientes derivados de la violación a lo dispuesto por el artículo 159 de esta Ley, son independientes de las del orden civil, penal o de cualquier otro tipo que se puedan derivar de los mismos hechos (artículo 161).

Tampoco se conoce por qué razón la obra que en un inicio tenía un costo de 383 millones de pesos, por los retrasos de la empresa constructora, aumentó en 200 millones de pesos más, todos provenientes del erario federal.

Es decir, el monto total de la construcción ascendió a 583 millones de pesos.

Bajo la administración de una empresa privada es prácticamente imposible conocer los ingresos que se perciben por la utilización de espacios deportivos construidos con recursos de los ciudadanos, ni los gastos de operación y mantenimiento, así como las ganancias.

Por su fuera poco, la empresa regentea los mejores espacios y, por tanto, los más redituables: el gimnasio, albercas, cinco salas polivalentes, áreas comerciales, sanitarios y vestidores, en tanto la Secretaría de Administración y el Instituto de Cultura Física y Deporte de Oaxaca atienden otras áreas, con recursos de los oaxaqueños.

583 mdp, costó la construcción del CRAD