Se acabó la fiesta: siguen eventos suspendidos por pandemia

Cuando la pandemia alcanzó a Oaxaca, el pasado mes de marzo, una de las principales medidas implementadas por las autoridades fue la suspensión de eventos sociales como fiestas o conciertos. El riesgo por la propagación o un contagio masivo de COVID-19 era alto y una tragedia de esa magnitud se buscaba evitar.

Fue precisamente esta instrucción la que dejó sin empleo a un gremio que es pilar de la cultura y el folclor de nuestro estado: la música. Se acabaron las calendas, las bodas, los XV años y con ellos también se fue la presencia de grupos musicales, bandas, marimbas, mariachis o tríos que, con sus melodías, amenizaban las reuniones. 

 

La contingencia epidemiológica por COVID-19 causó estragos a todos niveles, prueba de ello fue que todas aquellas personas que viven de la música y de las presentaciones en eventos masivos viven aún tiempos complicados debido a que, según las autoridades, todavía no existen las condiciones idóneas para reunir a tanta gente.

Cambios de giro, incursión en otras áreas, aprendizaje de un nuevo oficio y falta de ingresos por no llevar a cabo presentaciones, son solo algo de lo que los músicos de Oaxaca enfrentan desde hace seis meses por la pandemia. 

 

“La verdad, la mayoría de los integrantes de la banda prácticamente le hemos buscado; algunos son albañiles, algunos practican otro oficio como carpintería, unos entraron a trabajar a restaurantes”, platicó Gerardo Esquivel, director general y tubero de la Banda Vientos del Sur, una de las tantas agrupaciones afectadas por la pandemia.

“La mayoría tuvo que adaptarse a un oficio más y sufrirle; otro chavo más igual, entró a una planta de hielo. Literalmente tuvimos que cambiar de giro, así es”, añadió respecto a las medidas adoptadas por los miembros de la banda al ver que la situación no les permite llevar a cabo su principal actividad. 

 

Sobre la intervención de alguna asociación, instancia de gobierno o estímulo o programa para ayudarlos a paliar la crisis, la situación de los músicos es la misma que la de otros gremios. “No, no hemos recibido ningún apoyo, nada”, afirmó Esquivel.

Lo que el COVID-19 se llevó

De no haberse originado esta pandemia por coronavirus a nivel mundial, la vida quizá seguiría ‘normal’ y 2020 hubiera sido un año de trabajo, de lograr metas y de alegrías. Sin embargo, hoy, a 6 meses de llegada la pandemia a Oaxaca, la realidad es otra. 

 

“Imagínate, empezamos a posponer fechas desde el 14 de marzo, hace ya 6 meses. Ahora imagínate, unos 15 eventos por mes, todo eso ya lo perdimos”, precisó el líder de Vientos del Sur, que también se refirió a lo que hubiera sucedido si no se hubiera atravesado la contingencia sanitaria.

“La mayoría de eventos son así, nosotros nos dedicamos a esto y pues dejamos de hacer mayoría de eventos aquí en Oaxaca, en Ciudad de México y Puebla, Querétaro, y la verdad pues sí son puras fiesta patronales, carnavales, bailes, jaripeos y todo se vino abajo”, dijo. 

 

Y es que las pérdidas por no llevar a cabo una presentación no solo repercuten en el bolsillo de quienes tocan los instrumentos; indirectamente, la falta de trabajo golpea a las familias de los muchachos.

“Imagínate el ingreso por día de cada uno de los integrantes de la banda, que somos 16 músicos, más el staff técnico, choferes… somos más de 22 personas y cada uno con sus familias”, mencionó el tubero.

El futuro inmediato

Sobre la situación actual de la banda y cómo se preparan, al igual que muchos otros músicos de la entidad, para regresar a la actividad, Gerardo Esquivel aseguró que albergan la esperanza de que todo mejore pronto.

“Nosotros estamos ahora sí que nada más esperando que haya luz verde para volver a tocar y presentarnos y reagendar los eventos que ya teníamos agendados”, dijo.

Con el día de muertos en puerta y las conocidas celebraciones tradicionales canceladas, el panorama es poco alentador. “Todo cancelado hasta el momento, ya teníamos eventos programados y mira, de hecho la semana pasada acaban de cancelar el último evento que era ahora en noviembre, por muertos”, contó Gerardo. 

 

A pesar de lo difícil de la situación, los músicos han resistido la crisis y esperan volver a alegrar con sus notas los futuros eventos una vez que pase esta pandemia.

“Pues la idea es seguir, ahorita estamos parados pero pues esperamos que podamos volver a tocar, podamos volver a presentarnos así con el ritmo que traíamos. Lamentablemente a nosotros no nos apoya ninguna dependencia de gobierno, ningún sindicato y pues hay que seguir”, concluyó.