Patadas que llenan a César Alejandro

“El karate me apasiona. Es una disciplina formativa que requiere de constancia, autocuidado, sacrificios y mucha fortaleza física y mental”, expresa el jovencito César Alejandro Osorio Gómez.

El karateca nació el 29 de abril de 2005 en la capital oaxaqueña. Es hijo de Alejandro Osorio y Blanca Azucena Gómez.

“Empecé a practicar el karate por que vi un comercial de karate y me llamó la atención, luego pasé con mis padres frente a un dojo y nos quedamos viendo cómo entrenaban y mis papás me preguntaron si quería entrar, fue así como comencé”, recuerda Osorio Gómez.

Recién ingresado al bachillerato, indicó ser cinta negra primer dan del estilo Shito Ryu, siendo su especialidad el kumite, donde ha logrado obtener buenos resultados gracias al proceso que ha llevado en el dojo Hachiman Karate Club, donde entrena bajo las órdenes de Fernando Sánchez Espinoza.

¿Cuántas medallas tienes?

He conseguido medallas. Ya no llevo la cuenta.

¿En qué torneos has participado?

Tuve la fortuna de representar a México en el torneo en las Youth League en el 2018 y en el 2019, donde adquirí una mayor experiencia.

¿A nivel nacional?

Sí. Participé en la Olimpiada Nacional del 2019 quedando en quinto lugar, también asistí a competencias nacionales y regionales avaladas por la Federación Mexicana de Karate, obteniendo varias medallas.

¿Cómo consideras este deporte?

Es una disciplina formativa que requiere de constancia, autocuidado, sacrificios y mucha fortaleza física y mental.

¿Por qué lo practicas?

Me apasiona. Pararme en el tatami es algo especial y siempre trato de ser mejor, además me ha ayudado de gran manera para vencer mis miedos.

¿Qué beneficios has obtenido?

Muchos, primero que nada, ser saludable, porque cuido mi alimentación, he visitado muchos lugares, ciudades, he conocido muchas personas; me ha permitido ser más sociable y he fortalecido mi carácter, aprendo a viajar, a cuidarme y valorar lo que tengo.

¿Cuál es tu aspiración dentro del karate?

Mi aspiración es representar a México en competencias internacionales fuera del país y poner en alto al estado de Oaxaca; de hecho, este año recibí una invitación para participar dentro del grupo de prospectos rumbo a los Juegos Olímpicos de la Juventud que se llevaría a cabo en el año 2022 en Dakar, Senegal.

Sin embargo, para mi mala suerte, acaba de ser cancelado debido a la pandemia del COVID-19 que azota al mundo entero, pero a pesar de esto mis aspiraciones siguen firmes a futuro.

¿El karate ha convertido en una forma de vida?

Para mí, el karate representa levantarme todos los días con actitud positiva, entrenar, trabajar en equipo porque no solo soy yo. Lo que he logrado hasta hoy es el esfuerzo, de mi entrenador, de la nutrióloga, de la fisioterapeuta, del psicólogo y de mis papás. Espero a futuro que el karate siga siendo mi forma de vida.

Dentro de tus conquistas, ¿qué medalla es la que más disfrutaste?

Es un segundo lugar obtenida en el campeonato nacional celebrado en San Luis Potosí ene l 2008.

¿Qué fue lo que pasó?

Fueron muchos competidores, lo que hizo que la final fuera como a las dos de la mañana.

En el gimnasio sólo quedaba mi entrenador y mi papá y del lado de mi contrincante estaba toda la delegación de Jalisco apoyándolo en las gradas.

Fue muy emocionante ya que a esa hora, el cansancio mental y físico era mucho, ya tenía hambre y terminamos empatados, pero los jueces por banderas decidieron darle el triunfo a mi rival, y creo que influyó el fuerte apoyo que tenía el chico de Jalisco.

¿Practicaste otro deporte?

A los 5 años que inicié en el karate, al mismo tiempo jugaba futbol, me desempeñaba como portero y ganamos varios torneos locales, pero a los 11 años mis entrenadores me pidieron que me decidiera por alguno de los dos deportes.

¿En lo académico, a que aspiras?

Quiero estudiar una licenciatura relacionada con el deporte, estoy estudiando inglés porque me falta dominarlo y lo considero muy importante para poder viajar a otros países.