Guillermo Pérez no baja la guardia

CIUDAD DE MÉXICO.- Guillermo Pérez se retiró del taekwondo competitivo en 2012, pero nunca se alejó de los tatamis.

No se ha permitido extrañar el deporte que no sólo lo llevó al Olimpo, también le cimentó las bases para ser una persona honorable y destacar en la faceta empresarial.

El primer campeón olímpico mexicano en taekwondo, en Beijing 2008, se da tiempo para atender su escuela y desempeñarse en el ramo turístico en su natal Michoacán, negocios a los que les dedica más tiempo después de que la Conade no quiso retenerlo como parte del equipo técnico de la actual selección nacional.

"Sigo en el ambiente del deporte. Tengo mi escuela de taekwondo en Uruapan, y a parte tengo una empresa de fitness y otra de renta de un lugar de descanso en Taretan; es un lugar para los amantes del descanso y la naturaleza", relata Pérez.

¿No has tenido entonces tiempo de extrañar tu deporte?

No. Estoy al 100 por ciento (en él). Hace unos meses todavía estaba con la selección nacional y ahora sigo con mi escuela con procesos de iniciación para seguir forjando gente exitosa, que busque llegar a los más altos niveles y eso es lo que nos ha enseñado la disciplina del arte marcial del taekwondo.

¿Te quedaron heridas de guerra?

Gracias a Dios a mí no me quedó ninguna secuela de eso, no tengo ninguna operación, salí ileso y al día de hoy me mantengo físicamente en forma. Soy de los pocos que no terminé fracturado de la mano u otra parte.

¿Se puede vivir del y para el deporte?

Claro. Yo estoy convencido de que no se acaba nuestra vida después de las competencias. Sin duda se extraña la adrenalina, todo lo que vivió uno como atleta. Ahora como entrenador es de alguna manera similar en el aspecto estratégico de tratar de llevar a tus alumnos a lo máximo. También como empresario busco que mis empresas vayan creciendo poco a poco con una base clara, y que vayamos siendo competitivos.

¿Qué tanto ayudó la disciplina que inculca el taekwondo para destacar como empresario?

Es una de las cosas que agradezco mucho a mis padres, porque tuvieron a bien inscribirme en un deporte donde la disciplina y los valores son fundamentales, porque nos ayudan mucho a tener un sustento en lo que quieras decidir emprender y, para mí, la base del éxito siempre ha sido la disciplina.

Hoy en día sigo estudiando. Estoy en el octavo semestre en la carrera de Administración de Empresas en la universidad que me ha apoyado desde hace mas de 10 años (la UVM).

¿Por qué no seguiste en el cuerpo técnico de la selección nacional?

Inicié en la selección por invitación de la federación en octubre de 2018... Llegó el cambio de administración y me dijeron que cuando llegaran las nuevas autoridades tenía que checar mi salario con ellos para poder seguir apoyando al equipo, pero pasó todo 2019 y parte de este 2020 y nunca pudimos llegar al acuerdo salarial. Tengo que sostener a mi familia. Soy padre de tres hijos, entonces cuando vi que le estaba metiendo dinero del bueno al malo (para trasladarme de Michoacán a la CDMX), tomo la determinación de dar las gracias.