Descubre El Mundo que habita bajo la cama

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Con el objetivo de promover a escritores chiapanecos, realizan charlas virtuales desde el Museo del Café de Chiapas. Patricia Fonseca tiene la oportunidad de compartir una de sus publicaciones literarias dirigida a la población infantil.

El Mundo que habita bajo la cama es presentado de manera virtual; el libro digital de género infantil cuenta con 16 ilustraciones de Miloska Sánchez y Luis Burguete; “y las hermosas palabras de contraportada a cargo de la talentosa dramaturga Damaris Disner”. De acuerdo con la autora, el cuento fomenta la valentía, la curiosidad, el razonamiento lógico y la amistad.

“Y bueno chuladas del Facebook, como estoy de festejo, esto va para los que tienen niñas y niños que les asusta la oscuridad, aquí les comparto un fragmento del libro para que se animen a comprarlo, es súper fácil; el mundo virtual ya está aquí, es nuestra nueva normalidad.”

El miedo a la oscuridad, en la literatura, es tratado a través de fantasmas y monstruos; por lo que Patricia Fonseca busca en el sonido una nueva forma de abordarlo para darle un razonamiento lógico.

“El libro está enfocado para que los niños puedan interrogarse después de su lectura. Que tenga la curiosidad de saber qué es lo que provoca el ruido cuando las luces se apagan.”

El Mundo que habita bajo la cama es el tercer libro de Patricia Fonseca; la autora motiva a los más pequeños a leer, sobre todo en tiempos de contingencia.

 

EL MUNDO QUE HABITA BAJO LA CAMA

Gerardo despertó sudoroso, asustado, su pequeño cuerpo tembló cual hoja al viento, cuando escuchó “RAS, RAS, RAS, RAS”. Era un sonido apenas perceptible en la madrugada silenciosa, y de súbito más fuerte: ”RAS, RAS, RAS, RAS”.

Un escalofrío recorrió su espalda, creyó que en cualquier momento una mano peluda, con uñas largas y retorcidas lo agarraría de quién sabe dónde, quiso gritar y la voz quedó atrapada con unas ganas de llorar que ahogaban y le impedían respirar, una opresión se extendía en su pecho. ─¡agh, agh, agh!─   De pronto, una voz suave y melodiosa le habló bajito al oído: ─ Psst psst, ¿qué te sucede diminuto humanoide? A Gerardo se le erizaron los vellos, buscó en la oscuridad a ese ser que hablaba y no logró verlo. ─Cálmate, amigo, párate y enciende la luz, esto parece terremoto, como tiemblas. Gerardo tragó saliva y tartamudeó ─ ¿Quieeeén eeeeres? La voz respondió: ─ Soy un amigo que ha dormido cerca de ti desde hace muuucho tiempo, a veces pasas tan cerca tu mano que corro el riesgo de que me aplastes y hagas puré.