Debido a la pandemia, sobrevive balconero con trabajos “pequeños”

Don Vicente compartió que los dos primeros meses del confinamiento no tuvo ningún encargo de trabajos de balconería, pues la incertidumbre de no saber cuándo terminaría la cuarentena, hizo que muchas personas no invirtieran para hacerle arreglos a sus casas.

Sin embargo, Vicente Pérez Hernández afirmó que en sus más de 40 años trabajando como balconero, ha vivido situaciones similares en las que se ha quedado sin trabajo por varias semanas, como ocurrió en abril pasado. 

 

“Hice unos presupuestos y me dijeron los clientes que se iban a esperar a que terminara esto, porque en un principio se dijo que sólo serían cuarenta días, pero cuando se informó que seguiría, se complicó porque estuve sin trabajos, aunque poco a poco han salido otros”, detalló.

Comentó que para él fue difícil porque está acostumbrado a recibir dinero cuando entrega el trabajo, pero en esa ocasión, no tuvo ingresos durante un tiempo; “trabajo sí hay porque arreglo mi material, pero eso no me da un ingreso”.

El balconero mencionó que en junio comenzaron a solicitarle la elaboración de puertas, ventanas o cambiar las chapas de las puertas, además de que al tener conocimientos en piezas de automóviles, también se acercaron a él algunos mecánicos. 

 

Abundó que considera un trabajo grande equipar una casa o grandes construcciones con puertas, ventanas, barandales, entre otros productos, mientras que trabajos pequeños son cambiar chapas de puertas y sólo un ventanal.

Cuida su salud

El trabajador admitió que está preocupado por la situación de la pandemia por el nuevo coronavirus, por lo que agradece que la mayoría de los trabajos que ha tenido que hacer, son en zonas donde no hay aglomeración de personas.

“He ido a trabajar por Pueblo Nuevo o en otras zonas donde sólo estamos mis ayudantes y yo, y no hay que convivir con muchas personas porque tenemos que cuidar nuestra salud”, señaló.

Afirmó que en caso de que le soliciten sus servicios en zonas como el Centro Histórico no asistiría, pues sabe que tanto él como sus trabajadores estarían en riesgo de contagio al igual que a sus familias. 

 

“Siempre llevo mi cubrebocas, el gel y voy en mi vehículo, también en mi taller tengo protección como limpiarse los pies antes de entrar y otras medidas preventivas”, subrayó.

Reparaciones por consecuencia de la pandemia

Don Vicente relata que en las últimas semanas le han llamado para arreglar chapas o ventanas a las que les quitan el barrote; esto, debido a que algunos delincuentes han entrado a las casas y han roto esas partes.

Añadió que también le han cotizado rejas para comercios y casas, para evitar que entren a los comercios tanto para seguridad como para mantener la sana distancia y evitar los contagios.

“Aunque estos trabajos son encargos de apenas, la delincuencia siempre ha estado y me han solicitado este tipo de trabajos; pero sí se ha visto que ha aumentado y aunque no han sido constantes las cotizaciones, sí refleja que las personas se preocupan por su patrimonio”, lamentó. 

 

Calidad y seguridad

El balconero reconoció que la calidad y la seguridad son el sello de su trabajo, el cual lo ha recomendado por estos años y fue esto que lo mantuvo con encargos durante la cuarentena.

Admitió que aunque hay balconeros que ofrecen sus servicios por precios menores, éstos no utilizan materiales de calidad ni pueden cumplir con las solicitudes de sus clientes como él lo ha conseguido por años.

“Si me piden hacer mesas o sillas, yo las hago. Hace ya 28 años que un ingeniero me pidió un portón con un Quijote y se lo hice y ahí sigue de pie, sin ningún desgaste; eso y otras cosas más puedo hacer y muchos se niegan porque no saben”, resaltó.