Descartan COVID-19 como causa de muerte del edil de San Miguel del Río

En el distrito de Ixtlán

Una enfermedad que le aquejaba y que con anterioridad le ocasionó un derrame cerebral propició que este sábado falleciera el presidente municipal de San Miguel del Río, Daniel Efrén Hernández Hernández, quien se convierte en la octava autoridad municipal en perder la vida durante la contingencia.

El secretario municipal de Ixtlán de Juárez, Joel Gonzalo Méndez Rincón corroboró que en la página de facebook compartieron un mensaje para dar las condolencias a la familia del munícipe, pero aclaró que no tenía sospecha de haber enfermado de COVID-19.

“El presidente ya estaba mal de salud por un derrame cerebral, está descartado que fue por COVID”, afirmó en una entrevista vía telefónica.

En el certificado que este sábado expidió el médico cirujano José Juan Ruíz Pacheco, con cédula profesional 7058447, detalló que el fallecimiento ocurrió a las 14:30 horas a consecuencia de un paciente con cardiomegalia grado tres, dos eventos vasculares cerebrales, además del antecedente de hipertiroidismo y que en varias ocasiones presentó crisis tirotoxicas.

El primer derrame cerebral lo presentó en marzo y el 23 de agosto un segundo suceso que le hizo requerir hospitalización, pero por falta de espacio en una institución de salud su tratamiento lo llevó en su domicilio y el 5 de septiembre inició con un estado de coma.

Fallecidos durante pandemia

Con Erén Hernández suman ocho los presidentes municipales que por cuestiones de salud han perdido la vida durante la contingencia, pero a pesar de que en seis había síntomas relacionados con la COVID-19, de manera oficial sólo tres han ingresado al recuento.

Fernando Bautista Dávila de San Juan Bautista Tuxtepec, quien murió el 16 de julio; Artemio Ortiz Ricardez de Tamazulapam del Espíritu Santo, fallecido el 5 de agosto; y Alfredo Juárez de Matías Romero, muerto el 18 de agosto.

El primer edil en fallecer durante esta contingencia es el de Reyes Etla, Javier Santiago Ruiz, cuya familia aclaró que no estaba contagiado de SARS-CoV-2.

Casi a finales de ese mismo mes el presidente de San Baltazar Chichicapam, Florencio San Germán, se convirtió en el primer edil fallecido con sospecha de COVID-19, un diagnóstico que no se pudo comprobar porque no se le realizó la prueba.

Otro presidente municipal cuya muerte se catalogó por los Servicios de Salud de Oaxaca como sospechosa a COVID-19 es la del presidente municipal de Santiago Jocotepec, Pedro Escárcega Pérez, ocurrida el 18 de agosto pasado y con una prueba confirmatoria, pero en un laboratorio privado.

Hasta el momento los Servicios de Salud de Oaxaca no han dado a conocer el estatus final de ese deceso ni el de Victorino Gómez Martínez, presidente municipal de San Bartolomé Quialana, en el distrito de Tlacolula.