Talan en Unión el "árbol de la vida", memoria del terremoto del 7 de septiembre

UNIÓN HIDALGO, Oaxaca.- El 7 de septiembre de 2018, padres, maestros y alumnos de la escuela primaria Hermanos Flores Magón, luego de realizar un festival plantaron una ceiba en el parque central, como una forma de recordar el terremoto del 7 de septiembre ocurrido un año antes.

Los padres y maestros denunciaron que exactamente a dos años de haber sembrado el pochote, lo autoridad municipal en turnó la cortó.

“Significan memoria y alegría por la vida para quienes participamos en la siembra del Pochote. Lo hicimos para seguir dándonos esperanza a un año del devastador sismo de magnitud 8.2 y que permanece el dolor en nuestra memoria colectiva”, recordó el profesor Víctor Fuentes, uno de los principales impulsores de plantar el árbol de la vida.

“Para plantarlo representó días de esfuerzo de todo el profesorado, alumnos y padres quienes fuimos participes de una u otra forma, profesores que solicitaron permiso a la autoridad en turno que recaía en la persona de Wilson Sánchez Chevez, otro tuvo que viajar por el árbol al Foro Ecológico de la cuidad de Juchitán”, detalló.

Autoridades lo mutilan 

Se trabajó con los alumnos, los niños fueron los más afectados por el terremoto, como a organizar acciones y tareas en las aulas, los niños produjeron textos escritos como: poemas, canciones y relatos, otros hicieron tareas artísticas, “donde expusieron sus sentimientos en torno al evento que nos acometía, realizar el memorial del 7 de septiembre”.

El árbol fue cortado hasta el ras por trabajadores del Ayuntamiento responsables del parque, “ha desaparecido hasta el ras, no quedará más, sino acaso en el recuerdo de quienes participamos.

En lo personal me duele indescriptiblemente este tipo de acciones, suele ocurrir que sea más fácil destruir, que abonar construir un lugar mejor para todos”, dijo el poeta ganador del Premio CaSa.

Generalmente los árboles de pochote son cortados porque al ser un árbol tropical generalmente cae en tiempo de tormentas y cuando no se cortan sus frutos produce una gran cantidad de algodón.

“Quizás el pochote estorbaba porque se piensa en el árbol adulto y sus frutos que podrían ser esparcidos, y arruinar la fiesta del pueblo en septiembre que es cuando el quiosco es ocupado por toda la población debido a las celebraciones, pero el Bioongo florea de diciembre a marzo”, concluyó el profesor.