Bouchaib Khaldoune: de Marruecos a Oaxaca

Bouchaib Khaldoune nació en Marruecos, donde realizó sus primeros estudios; después fue a otras instituciones, donde se fue superando en su objetivo de ser artista plástico, lo que consigue a través del tiempo y con la práctica logra obtener sus primeras obras, las que va perfeccionando hasta conseguir la combinación de los colores, empleando técnicas muy propias de su cultura árabe.

En esa forma va estudiando el color para definir en el lienzo lo que él deseaba hacer llegar al espectador; quizá sean motivos simples para nuestra cultura, más no para la cultura árabe, que tiene otros ojos con los cuales contempla un arte para ellos impresionante, tanto como las obras del artista que impactan y levantan críticas muy positivas y valiosas, las cuales quedan plasmadas en diarios y revistas de aquel país.

En tanto, a nosotros los oaxaqueños nos hace llegar para que conozcamos sus trabajos estéticos en acuarelas y óleos, donde contemplamos sus signos caligráficos que algo nos quieren decir, mientras nosotros como humanos entendemos estos motivos raros, pero expresivos, de un arte nuevo para nosotros.

No se pueden comparar nuestras culturas, porque somos mundos diferentes; sin embargo, el artista marroquí es un gran estudioso, no se queda estático  y busca nuevas carreras  como la de comunicación, la que le da la pauta para establecer una revista donde los trabajos no solamente de él se conozcan, sino la de otros contemporáneos de su mismo país y otras naciones del mundo; este es un medio publicitario muy importante que Bouchaib dirige, edita, como el mejor del mundo, así como él.

Bouchaib Khaldoune es un artista mundialmente famoso no solo por su arte, sino también por la difusión de sus trabajos en la revista ARTPRESS.MA. Otros medios de difusión de su país lo han catalogado como: el artista del sentimiento y color; nosotros por nuestra parte, encontramos formas muy simples, pero a la vez nos muestra la sensibilidad, la creatividad del artista no solamente como pintor, sino como difusor del arte a nivel mundial, donde obtiene el apoyo indudable de la gente de su país y del mundo.

El tema del artista marroquí es la abstracción, donde adopta la forma de los signos repletos de significado simbólico especial, de carácter mágico o sagrado. Esto es herencia desde los tiempos prehistóricos, todas las religiones han utilizado este tipo de símbolos. Desde los comienzos primitivos del arte, la abstracción se fundió con el ámbito de la magia o exorcismo de los poderes hostiles. Esto es a lo largo de las paredes rupestres de Altamira y sobre el techo deteniendo todas las miradas, hay símbolos rojos enigmáticos y de extraña conformación. Como los del artista, ocultos para nosotros, pero no para el mundo árabe que le admira, le quiere en el descubrimiento del arte que es comunicación para la gente del mundo.

Sería realmente emocionante averiguar qué nos expresan esas formas de Buchaid Khaldoune, que son variadas, aunque pudiera darse que esas formas ya se habían perdido, pero el artista plástico las reencuentra, las plasma y ellas permanecen; me fascinan, pero me resultan casi inexplicables y eso que nosotros también tenemos influencia árabe, pero no igual. Somos culturas opuestas, donde Bouchaib se va a encontrar con un bastión cultural a nivel mundial, eso es Oaxaca y los oaxaqueños.