Apuesta Uber por renovación de flotilla con vehículos eléctricos

El impacto de la pandemia de coronavirus se ha visto reflejado en la sociedad, y entre tantos cambios uno que destaca es el reforzamiento de un mundo sostenible, por ello los consumidores están exigiendo a las marcas esta responsabilidad. Por ello, firmas como Uber están decididas a hacer cambios radicales con tal de adaptarse a estas exigencias y necesidades.

Al respecto, la tecnológica de San Francisco, California ha dicho que apostara por transformar todo su servicio de Rides a los vehículos eléctricos y para ello diseñó todo un plan para incentivar que los conductores se sumen a ella.

Movilidad eléctrica

Esto se desprende de un anuncio hecho por Uber el martes, en el que se compromete a que “el 100 por ciento” de los viajes que se realicen a través de su plataforma serán en vehículos eléctricos, esto para 2030.

De acuerdo con la compañía, la misión es alcanzar esta meta para los mercados de Estados Unidos, Canadá y Europa, pero para el resto del mundo se ha fijado de plazo el 2040.

Para alcanzar este proyecto que implica un giro radical en su estrategia, Uber dijo que invertirá 800 millones de dólares que se destinarán para ayudar a los conductores a cambiar a autos eléctricos -como hacer más lucrativo-, así como a establecer asociaciones con fabricantes como General Motors y Renault-Nissan para garantizar descuentos.

“En lugar de volver a la normalidad, Uber está aprovechando este momento como una oportunidad para reducir nuestro impacto medioambiental. Es nuestra responsabilidad como la plataforma de movilidad más grande del mundo abordar de manera más agresiva el desafío del cambio climático. Queremos hacer nuestra parte para reconstruir mejor e impulsar una recuperación ecológica en nuestras ciudades”, señala Uber en una entrada de blog.

Al respecto, la tecnológica señala como parte de este cambio lanza Uber Green, servicio que se ofrece en su plataforma donde los usuarios pueden optar un un auto híbrido o eléctrico, con un costo adicional de 1 dólar (unos 21 pesos). Por el momento estará disponible en quince ciudades de Estados Unidos y Canadá, aunque se prevé que se vaya expandiendo a más mercados en el futuro.

Revitalizar un negocio

El movimiento de la Uber luce interesante, aunque no deja de ser arriesgado. Por un lado, responde abiertamente a las demandas del consumidor que claramente busca productos y servicios que sean socialmente responsables, especialmente en lo relacionado con el impacto ambiental.

Sin duda, este puede ser un punto positivo para la tecnológica, pues junto a su rival Lyft, han enfrentado diversas críticas por su papel en la contribución al tráfico y la contaminación del aire, además de promover la movilidad contaminante en lugar de alternativas verdes como caminar y andar en bicicleta.

Un tema que ha sido abordado en distintos países como Reino Unido y Estados Unidos, donde se buscan impulsar modalidades de transporte público y movilidad más amigables con el medio ambiente.

En ese sentido, para Uber representará un reto convencer al usuario. Al respecto, un reciente estudio realizado por CarGurus enfocado a la industria automotriz en Estados Unidos, encontró que cerca del 39 por ciento de los usuarios de servicios de viajes compartidos señalaron que reducirán o dejarán de usar por completo este tipo de aplicaciones.

Pero, si Uber logra consolidar su estrategia, puede ser un factor que impulse su negocio de Rides, uno que ha sufrido un impacto muy duro en el presente año, registrando una caída de hasta 80 por ciento respecto al año pasado.