Fallece Robin Cleaver, hotelero pionero de Zicatela

Se ganó el cariño del pueblo

PUERTO ESCONDIDO, Oaxaca.- Sorpresiva fue la partida de Robin Cleaver (1941-2020), uno de los socios fundadores del hotel Santa Fe, emblemático edificio construido hace 40 años en la zona de Zicatela, cuando esta playa solo era un destino secreto para practicar surf “South of the Border”, como tituló por esa época la revista Surfer. 

Recordado por su familia, amigos y empleados, como un amante de México y admirador del arte popular oaxaqueño, la figura de este empresario norteamericano, nacionalizado hace poco, sobresale con discreción por legar a la comunidad y visitantes un hotel estéticamente innovador, que introdujo técnicas de construcción rápidamente asimiladas por albañiles locales, y promueve el trabajo de artesanos de la región y el estado, así como por participar en el rescate de una finca cafetalera que emplea técnicas sustentables en su producción.

Cariño, respeto y admiración

“Cosechó el cariño, respeto y admiración de todo su personal y empleados, siempre muy positivo; a pesar de que era el director general, todo mundo lo podía abordar; ahora que empezó la pandemia su personal estuvo aquí; amaba mucho a México, no tenía mucho que había conseguido su nacionalidad, así que murió como un compatriota”, expresó Amando, vinculado al hotel hace 29 años. 

“Sentimos mucho la separación, porque no fue pérdida, lo veíamos diario, era muy alegre, le gustaba mucho la música; le encantaba que se hiciera un altar muy grande los Días de Muertos y en Navidad, un árbol con muchas luces, se sentía cien por ciento mexicano y sobre todo, oaxaqueño”, expresó  Eduvigis, con 33 años de servicio.

"Este es el lugar"

La conexión con Puerto Escondido fue inmediata. A principios de la década de 1970, en uno de sus viajes a San Antonino y la ciudad de Oaxaca, donde adquiría artesanías para su tienda de Palo Alto, California, le hablaron de este balneario. Después de 14 horas manejando llamó a su esposa Bárbara, del único teléfono que había en el pueblo; le dijo: “este es el lugar”.

Según sus familiares, junto a otros socios construyeron el primer hotel de Zicatela, cuando en el Adoquín había unos tres hoteles; implementó el primer restaurante vegetariano por el que pasó una joven promesa, el chef Alejandro Ruiz y una tienda que  ha funcionado como escaparate para creaciones tradicionales como telares de cintura de Pinotepa de Don Luis, San Juan Colorado, San Pedro Amuzgos o refinadas máscaras de José Che Luna, de Santa María Huazolotitlán.

La esposa de Robin refirió que los últimos 15 años estuvo involucrado en el rescate de una finca cafetalera localizada en un bosque de nubes, en la sierra de San Juan Lachao. Con sus socios implementó técnicas sustentables para producir café orgánico de nivel internacional, obteniendo algunos reconocimientos por ello. El objetivo del proyecto es mejorar los precios para los pequeños productores de la zona, indicaron, y lo histórico del lugar permitía, hasta antes de la pandemia, hospedar a turistas que quisieran conocer esta experiencia.