Marisol  Vásquez y su pasión por la danza

En esta hermosa ciudad ve la luz primera una niña que por nombre le pusieron Marisol Vásquez, quien nace dentro de un hogar lleno de amor al arte, a la danza, que hace música con los pies y con el cuerpo; con los labios, con las manos fervorosamente que se entretejen con pasión, con anhelo de vivir el momento de  abstracción musical.

Sí, efectivamente, Marisol es hija de un matrimonio de arquitectos, don Jesús Vásquez y doña María Soledad Cruz, muy preocupados ante el nacimiento de la niña, quien nace con anteversión femoral, que causa que la parte de las piernas giren hacia dentro. Esta condición provocó que durante su infancia utilizara twister ortopédico, por influencia de su tía y después maestra de danza, Nancy Torres.

Durante todo este tiempo sufrió de bulling, por andar todo el tiempo con el aparato ortopédico; por esto mismo y ante la sugerencia  de algunas personas, sus padres la llevaron con la maestra bailarina Nancy Torres, en las instalaciones de “La Nave de Tik Tak", a cargo del maestro Miguel Pérez García.

Su desarrollo en la danza contemporánea fue frustrante, ya que sus compañeros no dejaban de burlarse de ella, lo cual le causó muchos problemas y más aún por la pérdida irreparable de una de sus hermanas, lo que motivó para abandonar los talleres en 2005.

Después vuelve a clases de danza, ya con proyección directa, integrándose a un grupo representatitvo “Feria del Mezcal”, muestra “Fandango Gastronómico” con presentación en diferentes teatros, así como otras presentaciones en Guelatao de Juárez, Tamazulápam del Progreso, Huatulco.

Como estudiante obtuvo buenas calificaciones dentro del Bachillerato  y logró una beca; de esa manera obtiene el apoyo de su padre para entrar al Cedart “Miguel Cabrera”, de ahí que vino la superación muy a pesar de la negativa de su padre, porque ya no quiso brindarle su apoyo, el cual consiguió de su madre para estudiar artes escénicas.

A pesar de los devenires en su carrera, prosigue graduándose como maestra de artes escénicas contratada por la dirección del Instituto  San Felipe como primer centro de trabajo en ballet; de esa manera continúa su superación académica hasta lograr encontrar escenarios fuera de la  República  y en el extranjero.

Creatividad

Marisol Vásquez es una mujer muy inquieta con mucho ahínco por vivir, para danzar, porque la música hace la danza; ella no ha dejado su mundo de la danza, pues ha implantado cursos a muchas niñas con algunos niños de las escuelas donde le han pedido imparta un curso, de ahí que algunos tengan la inquietud por estudiar danza; ella, con la mejor disposición les aconseja para que puedan volar como ella lo hace. Porque Marisol vive el momento, su danza, su vuelo entre lo que había deseado ser y es.

Crítica

Una bailarina oaxaqueña es Marisol  Vásquez, que disfruta cada nota con sus movimientos de silueta, que despeja el vuelo como si fuera una mariposa, a lo alto de los azules del cielo donde su vestimenta se conjuga con la agilidad de sus pies, de sus manos y todo su cuerpo, que la hacen girar a través de una melodía.

Con un sentido del oído espectacular, escucha la música  que mentalmente la va llevando  por el sendero de la danza contemporánea. A veces con emociones profundas que expresa su propio semblante y otras donde transmite la alegría de su corazón.