No hay retiro a tiempo, el documental que relata el legado de Harp Helú en el beisbol nacional

Por amor a su pueblo

Es difundido desde el fin de semana el documental del propietario de los Guerreros y Diablo Rojos, así como accionista de los Padres de San Diego, Alfredo Harp Helú, el cual tiene por nombre: No hay retiro a tiempo.

Ahí se confirma su espíritu filantrópico y profundo amor por Oaxaca, por México, y que así seguirá “en el campo de juego… hasta que caiga el último out”.

Su esposa, Isabel Grañén Porrúa; su hermana Linda Harp, así como sus amigos y socios Carlos Levy, Roberto Hernández Ramírez y Esteban Malpica, en el video de 1 hora y 18 minutos hablan y atestiguan ese lado humano, armónico, espiritual, altruista; aficionado al beisbol; visión y capacidad mental que lo han hecho alcanzar el éxito.

“Son muy importantes los principios y si estás bien con tu prójimo vas a estar bien contigo mismo”, es una de las frases que Harp Helú comparte en el video donde se le observa caminar por calles de la ciudad de Oaxaca, en Monte Albán y en la que aparece la imagen de los Guerreros, así como videos de triunfos de sus Diablos.

En el documental, sus familiares y amigos más cercanos destacan que él es noble, que perdona con facilidad, y ese gran lado humano.

De igual manera, se enfatiza que ha sido un amante del ahorro, “al momento aún hay alcancías en la casa”, menciona su esposa.

Así también, se refiere sobre su “mente privilegiada, memoria, inteligencia, creatividad y determinación.

Se recuerda que desde niño era aficionado a los Diablos Rojos. Y que ahora disfruta también de la música e incluso aparece un audio donde canta las frases de una melodía.

Haber sido becado cuando realizó sus estudios lo motivó para ofrecer becas y apoyar al desarrollo de la Universidad LaSalle, explica.

“Creo que si tú das, se te retribuye”, puntualiza en una de sus declaraciones.

De igual modo, habla de su secuestro, donde se subraya que no retornó con traumas y que al siguiente día de ser liberado decidió irse a trabajar a su oficina desde la mañana.

Harp Helú deja en claro que todos los días debes levantarte temprano y con el deseo de hacer algo positivo.

Alfredo Harp establece que le gusta aprovechar cada momento, cada día de la vida para crear y dejar algo que pueda servir a la sociedad y al desarrollo de su estado, de su país.

“A mis 74 años voy por todas las bolas”, puntualiza y añade que “la riqueza material no sirve de nada”.

“Siempre rechacé un negocio donde tuviera que ver la corrupción”, deja en claro Harp Helú al tiempo de recordar que siempre busca concretar sus proyectos para no dejar pendiente ninguno de ellos.

“Ponemos granitos de arena para que cada quien pueda contribuir con algo”, detalla.

Asienta que apoya no para ser reconocido sino porque considera que fue destinado para hacerlo y lo hace con enorme placer por su entidad.

Al término, Isabel Grañén porta la gorra de los Guerreros de Oaxaca y Alfredo Harp la de Diablos Rojos y de la mano se pasean por Monte Albán.