Baila el TCUNAM desde la soledad por la pandemia del Covid-19

CIUDAD DE MÉXICO.- La soledad y aislamiento del hombre contemporáneo, uno de los tópicos del artista estadounidense Edward Hopper (1882-1967), encuentra eco en el aislamiento impuestos por la pandemia del Covid-19.

La obra del pintor neoyorquino, que ha inspirado tanto a cineastas, como Alfred Hitchcock, como a escritores, entre ellos Norman Mailer y John Updike, toca ahora a la danza.

Sarah Matry-Guerre, coreógrafa y bailarina francesa, acude a obras emblemáticas del artista -A Woman in the Sun (1961) y Morning in a City (1944)- para crear All Alone, Yet Together, una pieza que alude al encierro y que fue concebida para ser estrenada en línea por el Taller Coreográfico de la UNAM (TCUNAM) el domingo a las 12:30 horas.

"A partir de esos personajes solitarios (de Hopper), se inspira (la coreógrafa) para crear solos en casa. Los chicos del TCUNAM trabajaron bajo ciertas consignas vía Zoom", explica en entrevista Diego Vázquez, director artístico del TCUNAM.

La puerta es un elemento fundamental en la pieza de Matry-Guerre, quien funge como asistente de dirección del Taller.

"Es un proyecto que nace a partir de que estamos aislados, pero podemos estar juntos", añade Vázquez en referencia al título: Todos solos, pero juntos.

Algunos de los nueve bailarines de la pieza aceptaron que la coreÛgrafa y un videasta acudieron a sus hogares a grabarlos, respetando los protocolos de seguridad. Otros prefirieron grabarse a sí mismos, o por sus familias.

En la pieza se utiliza como música dos canciones del francés Lèo Ferrè, La solitude (La soledad) y Avec le temps (Con el tiempo).

El programa del domingo, a transmitirse por Facebook Live (@TCUNAMOficial), incluirá también Sprinkled Spice, de Maurice Causey, repositor de William Forsythe.

Al final de la función habrá una sesión de preguntas y respuestas.

Los nuevos tiempos

El TCUNAM, como todas las compañÌas de danza, ha debido adaptarse a la nueva normalidad que exige la distancia social y que supone, al mismo tiempo, sus propias exigencias.

Trabajar vía Zoom, ejemplifica Vázquez, demanda del coreógrafo, o de quien conduce el ensayo, ser muy elocuente con las palabras y las ideas.

De alguna forma, la danza ya no es lo que era antes, y así ha sido asumido. Desde el encierro, bailarines del TCUNAM han creado también otras piezas que se presentan por medio de Facebook e Instagram dentro del ciclo "Estrenos coreográficos en cuarentena"; el próximo 19 de agosto, por ejemplo, corresponderá presentar sus propuestas a las bailarinas Olga Rodríguez y Ana Barragán.

Además, hacia el final de esta temporada 104, virtual, será estrenada una obra del propio Vázquez, una comisión del British Council para Festival de Belfast de Arte Queer, T.I.A.D.A., acrónimo de tristeza, ira, ansiedad, despersonalización y aceptación.

"No quiero hablar de la estética queer, sino, a nivel emocional, lo que es transitar en un género no binario o una preferencia que no es la heterosexual, y cómo es ese transitar en lo emocional", explica el coreÛgrafo. "Son cinco estados emocionales en transitar de identidad, sobre todo de identidad de género".

La pieza, todavía en proceso, contempla a nueve bailarines bailando bajo la música original de Andrés Solís.

A la vez de esta pieza, la compañía universitaria presentará tres unipersonales de temática libre de tres coreógrafos: Yazmín Barragán, Daniela Vázquez y Maurice Causey.

La razón para programar unipersonales es que, pensando en la vuelta a los foros, aún en fecha incierta, el TCUNAM pudiera presentar obras con poca gente en el escenario.

En principio se mostrarán obras grabadas, pero el objetivo es presentarlas, en algún momento, en un auditorio tradicional.

La temporada del TCUNAM no podía dejar fuera la obra de Gloria Contreras, su fundadora; piezas de las que se tiene registro en video de funciones pasadas y que muestran ensayos virtuales de la compaÒÌa, a cargo de Arturo Vázquez y RocÌo Melgoza.