'Aunque nada perdure', la novela sobre Edith Gron

Conmovedor y rico en imágenes, Aunque nada perdure es el relato de un éxodo que parecía casi imposible: desde el mar helado del norte de Europa hasta el trópico americano, toda la existencia de Edith será una lucha por sobrevivir. José Adiak Montoya hila, en esta novela, los sueños de una nación con los de una artista de trascendencia universal, que en la piedra encontró el soporte para hacer que la vida perdure aunque fuera un poco más.

“Esta es una obra de ficción basada en personas reales. Algunos de los hechos y situaciones descritas responden únicamente a la imaginación del autor”, advierte José Adiak Montoya al principio de su nueva entrega literaria dedicada a la vida de Edith Gron a la que el lector podrá asomarse en al menos tres épocas distintas.

Si bien la infancia de la protagonista es marcada por la migración de su familia desde Dinamarca en la década de 1920, cuando ella era muy pequeña, será un terrible accidente automovilístico el que cambiará por completo el rumbo de su vida. 

En medio de una Nicaragua con dictadores en el poder y un movimiento armado como distintivo, transcurre la juventud de Edith Gron, quien pronto se da a conocer como una de las artistas plásticas más reconocidas dentro y fuera de los límites del trópico centroamericano, incluso en México tuvo oportunidad de encontrarse con el esplendor de la Academia de San Carlos.

En Aunque nada perdure (Seix Barral), José Adiak Montoya relata que, al igual que un sinnúmero de sus esculturas y bustos encontraron su propio lugar  alrededor del mundo, Edith Gron halló su identidad en la independencia y en resultar impredecible para muchos acompañada de unas manos hábiles y una historia de constante sobrevivencia tras terremotos, derrumbes, accidentes y enfermedades en la ciudad de Managua, una tierra caliente y convulsa de la que es necesario salir de vez en cuando.

Conócelo:

José Adiak Montoya (Managua, Nicaragua, 1987), es autor de Eclipse: prosa & poesía (2007), de las novelas El sótano del ángel (2010), que ha sido material de estudio en las principales universidades de su país; Un rojo aullido en el bosque (2016) y Lennon bajo el sol (Tusquets, 2017).

En 2012 se le otorgó una residencia iberoamericana de creación por parte del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes de México. En 2015 resultó ganador del III Premio Centroamericano Carátula de Cuento y se le otorgó una residencia literaria en la meet en Francia. En 2016 la Feria Internacional del Libro de Guadalajara lo incluyó en su programa Ochenteros, una selección de veinte autores nacidos en la década de los ochenta que se cuentan entre las nuevas voces de la literatura latinoamericana.