Por COVID artesanos de Oaxaca se vieron afectados en sus trabajos y sus actividades habituales

Paciencia, virtud en tiempos de pandemia

El señor Agustín Méndez es uno de los tantos artesanos de la entidad que, en medio de la pandemia por el brote y propagación de COVID-19 vio afectado su ritmo de trabajo y sus actividades habituales.

Acostumbrado a tener pedidos constantemente y a enviar trabajos a distintos estados del país, este artesano se vio obligado a poner en práctica, más allá de su telar, la mayor de sus virtudes: la paciencia.

Y es que tanto para entregar sus pedidos, así como para conseguir el material con el que elabora sus piezas, ha encontrado contratiempos que lo dejan maniatado, pues la contingencia epidemiológica vino a frenar todo de tajo.

“Yo entrego a un agente de viajeros, pero entrego poco. Por ahora son con los que trabajo nada más, no hay otra manera en que avance uno por lo mismo que, por ejemplo, va uno a traer el hilo y no hay. Trabaja uno por dos o tres horas y luego ya sale uno y ya está cerrado todo, no hay lo que uno busca”, aseguró don Agustín.

Incluso, dada la naturaleza de su labor artesanal, artística y creativa, echa mano de materiales que solo pueden conseguirse en otros estados. La situación por la que atraviesan todos los sectores productivos, hace difícil conseguirlos.

“Por ejemplo, ahorita en Puebla, no trabaja el que me vende el material, lamentablemente no hay lo que uno quiere, entonces poco a poquito hemos estado trabajando y vendiendo lo que hacemos. Ahí va uno, no es como hace un año, el año pasado, que estaba uno trabajando a buen nivel”, comentó.

 

Más a fondo sobre cómo le ha pintado esta época de pandemia en la que nadie tiene dinero, hay gente que perdió su empleo y todos buscan la forma de generar ingresos, el señor Méndez valora el hecho poseer los conocimientos para desempeñar este oficio.

“La verdad, yo ya estoy trabajando de lo que se pueda, a mi ritmo, ya no trabajo como trabajaba yo todavía hace 2 años, 3 años, que llegaban los pedidos y así como llegaban los entregaba… no, ya ahorita así como está la situación, ya voy trabajando de poquito”, añadió.

 También sin apoyo

El pasado mes de mayo se dio a conocer que el gobierno del estado había concretado un acuerdo con Amazon, el gigante de las ventas por internet y el streaming, para comercializar artesanías de distintos tipos a través de la red.

En aquel entonces, NVI Noticias consultó con artesanos de Santa María Atzompa sobre los contactos de las autoridades con el gremio para incluirlos en el programa que ofrecía en conjunto con Aripo. Sin embargo, fueron los propios alfareros quienes descartaron recibir alguna invitación.

Por esa misma situación atraviesa don Agustín, quien pese a tener un talento extraordinario para realizar piezas de hilo y manipular el telar para obtener prendas únicas, no cuenta con una vitrina importante a través de la cual promocionar sus productos.

 

“Esto así es, así es este trabajo porque no hay otra forma de venderlo. Llega el pedido, se hace, se trabaja, se entrega o se manda. Cuando es así, tarda para llegar, porque a veces se va hasta alguna parte del mundo, Estados Unidos. Hasta dos meses después va llegando el dinero pero hay tener paciencia”, afirmó.

Incluso, precisó que a su edad y aun siendo jubilado, la necesidad por trabajar en medio de estos tiempos difíciles lo mueve para salir adelante y no resentir tanto la crisis por la que atraviesa el mundo entero.

“Gracias a Dios que el seguro a los 60 me pensionó por la edad, pagué 40 años el seguro, pero todo es cuestión de uno, uno tiene que buscarle y agarrar lo que hay. Si me piden cortinas, pues cortinas, si me llegan manteles, pues dos mantelitos hacemos y de ahí sale”, concluyó don Agustín.