¿Comprar en Zara? Compra mejor en Oaxaca: Vogue

La revista de moda, belleza y estilo de vida, Vogue, publicó un artículo denominado “Un vestido oaxaqueño es más que una prenda y estos diseñadores lo confirman”, misma que difundió en redes sociales con el texto: ¿”Comprar en Zara? Mejor comprar en Oaxaca”.

En el artículo, la revista recomienda cinco firmas de moda de la entidad oaxaqueña, destacando que “un vestido hecho en Oaxaca es más que una prenda. En él existe una identidad milenaria reinterpretada bajo la visión creativa de estas firmas de moda oaxaqueña”.

La revista destaca el hecho de que los vestidos creados por manos oaxaqueñas poseen identidad, que se conjuga con la tradición, “ofreciendo… una de las más bellas formas de enteder y agradecer al riqueza cultural que forja cada rincón oaxaqueño”. 

En primera instancia recomienda a “Rocinante”, un proyecto artístico-textil que nació en el año 2012 por Narcy Morales y Joel Gómez, quienes revalorizan el trabajo artesanal y creativo de la región de San Pablo Tijaltepec, en la Mixteca y los Valles Centrales de Oaxaca.

“Pompi García-Pompi/Lab” fue fundada por Pompi García, quien genera piezas que pueden ser usadas para contar historias y “que esas historias reflejen cómo percibo mi herencia”.

Nadya Padilla es otra de las diseñadoras, quien mezcla la tradición textil con la belleza de la simplicidad. Asegura que su marcha está inspirada en la mujer oaxaqueña, “que ha visto a sus ancestras usar ropa típica toda la vida y que buscaba algo más sobrio y actual”.

En cuarto lugar encontramos la firma Josafat Gómez, que crea indumentaria, joyería y accesorios. ‘Trabajamos en familia compartiendo conocimientos, aprendiendo unos de otros y puliendo las técnicas en que trabajamos. Nuestro oficio es noble porque nos permite crear piezas partiendo de elementos básicos que encontramos en nuestro alrededor, valoramos los procesos orgánicos para nuestras materias primas y amamos las enseñanzas de los grandes maestros artesanos de Oaxaca’, explica Josafat.

Finalmente encontramos a Silvia Suárez, quien afirma que el vestido hecho en Oaxaca es un motivo de orgullo. Quien asegura respetar y reconocer el trabajo artesanal en sus propuestas, integrados en textiles procedentes de talleres localizados en las ocho regiones, en los que 180 mujeres indígenas generan el trabajo manual de producción.