Ser árbitro, aventura increíble

JUCHITÁN DE ZARAGOZA, Oaxaca.- Fue una invitación de mi amigo Ricardo Iván Orozco Carrillo a jugar un partido de convivencia entre árbitros del Colegio Quetzalcóatl en Coatzacoalcos, Veracruz, ahí conocí a Misael Armengol Toledo quien era árbitro profesional.

Me sorprendió su humildad y buen trato, quise imitarlo, yo tenía 16 años de edad, quedé enamorado de ésta profesión que a los 17 años ya estaba dirigiendo un partido de exhibición de la primera “A” entre Delfines de Coatzacoalcos y Lagartos de Tabasco, esto me motivó a no perder el sueño de repetir ésta increíble aventura, al inicio de la charla con Carlos González.

¿Cómo ingresaste al sector profesional?

Mi debut en tercera división profesional fue el 20 de agosto del 2005 en el juego de Cruz Azul Lagunas y Cacaoteros de Tabasco; en ese mismo año el 9 de septiembre como asistente en el juego Pumas Naucalpan contra Real de la Plata de la Segunda División, compartiendo escenario con Ilya Flores Florian quien es el dirigente de la Delegación de Árbitros Profesionales de Oaxaca, y Carlos Manuel Martínez Soto quien ya estaba en Primera “A”, nos estuvo observando Alfredo Gasso (qdep), quien dio el visto bueno al trabajo realizado.

¿Quiénes fueron tus maestros?

Tve la fortuna de conocer a dos grandes maestros que me dieron herramientas necesarias para poder presentarlas a cada lugar que llegara José del Carmen Rodríguez Salazar de quien aprendió el gusto por la lectura e interpretación de las reglas de juego para aplicarlas de manera impecable; y Samuel Ramírez Poblano de quien conocí la importancia del sentido humano y empatía con los jugadores mostrando respeto para ganarme el respeto de ellos.

Añadió que ingresó a la Delegación Oaxaca, estando al frente Arturo Martínez quien me dio la oportunidad de entrenar y enviarme a la Escuela Nacional de Árbitros (ENA) en el CECAP de la FEMEXFUT para egresar en el 2005, recibiendo cursos de Arturo Yamasaki, Enrique Mendoza Guillén, Antonio Marrufo, Alfredo Gasso, Arturo BrizioPonde de León y Carlos González Irribarren.

En el 2006, ingresé a la Escuela Normal de Licenciatura de Educación Física “Revolución Mexicana”, aprovechando, gracias a Héctor Ramos Gómez que logro estudiar y trabajar, formando parte en el 2007 de la Delegación de Puebla en donde aproveché las enseñanzas de los árbitros José Arce Arce, y Juan Carlos Blas Aguilar.

¿Qué te dejó el arbitraje?

Son 20 años, momentos malos y buenos, desde dormir en un terminal de autobuses para ahorrar del hotel, hacer una sola comida, hasta estar en grandes restaurantes y alcanzar el éxito; el arbitraje es sacrificio, dejar fiestas, vida social, entender que eres una persona pública.

Gracias a Dios que soy el primero de mi familia que termina una Licenciatura, que se necesita estar loco para atreverse a cambiar y mejorar en el medio donde vives; otra satisfacción es haber pertenecido a las delegaciones de México, Oaxaca y Puebla, en éste último me retiré para regresar a ejercer mi profesión, además de compartir escenario con árbitros internacionales como Shasiko Baba; y la satisfacción de tener una hermosa familia que en todo momento te apoya, pronto seremos cuatro.

¿Cuál es tu nueva función?

Es una distinción que muy pocos tenemos, por lo que hay que ser cuidadoso de dónde intervenir, generar un buen ambiente de trabajo, en todo momento es apoyar a los compañeros ya sean de poca o mucha experiencia, guiarlos para que el juego tenga feliz término.

¿Qué mensaje tienes a futbolistas?

El futbol es para ustedes y nosotros los árbitros, el trabajo lo hacemos sin perjudicar a alguien, el error humano estará presente; siempre buscaos ser justos, lo disfrutamos como queremos que también lo hagan, apoyen porque ya son pocos los que deciden ingresar a ésta noble labor.

Al arbitraje oaxaqueño lo calificó de excelente, siendo sus cartas de presentación José Alfredo López Cruz árbitro asistente, e Igor Istvan Flores Florián, árbitro del VAR de la Primera División.