Tutores cambian a sus hijos de escuela privada a pública por falta de ingresos

En medio de la contingencia, la escuela particular de su hijo Javier  decepcionó a Marila. Cada mes pagó puntualmente los 2 mil 800 pesos de colegiatura completa, aunque ella debió convertirse en guía de aprendizaje de primero de primaria.

“Ni siquiera se esforzaron por adaptarse a la situación”, dice decepcionada de la escuela de la que dio de baja a su hijo de siete años, tan luego entregaron una boleta de calificaciones en las que abundan los 9 y 10 en el último trimestre, justo cuando la pandemia hizo que escolares dejaran de asistir a las aulas.

“Te aventaban cinco tareas al día y ahí te ves. Cero instauración de un esquema de aprendizaje con la pandemia, me voy decepcionada de ahí”, narra a manera de síntesis.

Esa decepción la hizo decidirse a darse el tiempo de buscar al director de una escuela primaria en el Centro Histórico, muy cerca de su trabajo, previendo tiempos para cuando se de el regreso presencial.

Cuando los ingresos no alcanzan

Alejandra hizo lo mismo que Marila porque como diseñadora independiente sus ingresos bajaron por la pandemia, lo que le permite trabajar desde casa.

“Me daré el tiempo para sentarme con mi hija que iniciará quinto grado para que vea los programas de televisión”, y por ahora espera que después del 24 de agosto que inicia el ciclo escolar a distancia la directora de la escuela pública que eligió le indique el grupo que le asignaron a su hija y cuál será la modalidad que implementarán para ver los contenidos.

De los libros escolares no se preocupa, ha revisado la página de la Secretaría de Educación Pública y descargado cada uno, pues cree que la única manera de que su hija avance es “sentarme con ella y dedicarle tiempo, lo que no voy a gastar en colegiatura, es tiempo que voy a invertir, aunque no tengo herramientas pedagógicas”, admite.

El director de Planeación Educativa del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca, Jorge De la Rosa explicó que hasta el momento no tienen ninguna solicitud de cierre de alguna de las 589 escuela particulares, las cuales cuentan con una clave escolar.

Eso significa, dedujo, “que todas las escuelas particulares van a seguir trabajando”, por lo que consideró “calcular” en este momento cuántos alumnos o alumnas van a migrar a escuelas particulares.

“El fenómeno a nivel nacional de cierre de escuelas particulares se está dando porque sus alumnos  migran a otra escuela, principalmente por causas económicas, pero en Oaxaca todavía no tenemos ninguna”, insistió.