Las Riberas del río Atoyac, una de las principales vías de comunicación en Oaxaca, en estado intransitable

Las Riberas del río Atoyac es una de las principales vías de comunicación para entrar y salir de la capital, así como para transitar en varios municipios de la zona conurbada. A diario son miles de vehículos los que circulan por allí, pese a que existe un problema antaño que se ha ido heredando de administración en administración.

Las malas condiciones de la carpeta asfáltica, los baches, los cúmulos de tierra, las inundaciones o las obras inconclusas, representan un peligro constante para todo aquel motociclista o automovilista que transite por esta vía. Un ‘llantazo’, un ‘bachazo’ o un derrape, son los problemas cotidianos menores que tienen que sortear quienes usan las riberas como ruta diaria.

En el tramo comprendido desde donde comienza la mayor carga vehicular, en la zona del Mercado de Abasto, y hasta el crucero de San Jacinto Amilpas, son incontables las averías que se pueden encontrar en ambos costados del río. Coladeras abiertas, tramos de asfalto incompletos, grietas, tierra y topes, deben sortear los usuarios.

"Es algo espantoso"

“En todos lados es lo mismo eh; la verdad, por donde le recorras de aquí del de Abasto hasta allá hasta Estafeta, por allá más o menos, puro bache, terregales, falta el pavimento… no, no, no, algo espantoso, pues. Y siempre ha estado así eh, no es de ahorita, es de años”, comentó Javier, empleado de una refresquera.

“Llevo repartiendo ya como cuatro años en esta ruta y siempre me ha tocado ver lo malo: accidentes, choques, carros descompuestos porque caen en un bache. Incluso nosotros mismos, con el camión le batallamos porque hay que ir esquivando los hoyos; pero, bueno, se acostumbra uno ¿no?”, añadió el también conductor.

Quienes también padecen día con día la presencia de todas estas averías en la carpeta asfáltica son los taxistas foráneos, quienes ‘llevan la de perder’ porque además de que tienen que esquivar los baches y grietas, tienen que hacerlo procurando que sus pasajeros no se agiten mucho a bordo de su unidad.

“Ya sabe uno cómo está el tiro por acá, por dónde está cacarizo, donde están los topes, el problema es luego cuando llueve. Pero sí, aquí siempre está así, apenas este tramo de acá del Tec a Trujano lo compusieron y ya se puede correr; pero date una vuelta por ahí por la Madero, atrás de la estación del tren y vas a ver, creo que no les alcanzó el pavimento para terminar de echar ahí”, platicó entre risas Domingo, taxista foráneo que recorre con frecuencia las riberas del Atoyac.

Y sobre los inconvenientes que se puede encontrar al circular por esta vía, coincide con la mayoría de los conductores. “Pues mira, nosotros llevamos la de perder porque se nos daña el carro y ¿quién nos paga?; el gobierno, no creo. Y luego ve, no hay bacheo, no hay limpieza, nada… yo creo que como ahora no hubo Guelaguetza, pues así van a dejar, pero el que la paga es uno, su coche”, dijo.

 

Entradas y salidas

Las riberas del río Atoyac son una vía en la que confluyen numerosas arterias viales con las que se forman importantes cruceros, tales como el de Valerio Trujano, el puente Emiliano Zapata, el del Tecnológico o carretera a Monte Albán, y el de San Jacinto Amilpas. Pese a la intensa carga vehicular que a diario se registra por la entrada y salida de autos en estos puntos, la atención a las condiciones de la vialidad es casi nula.

Prueba de ello es que durante un recorrido realizado por NOTICIAS, Voz e Imagen de Oaxaca, desde el puente Valerio Trujano hasta el crucero de San Jacinto Amilpas, en ambos lados del río Atoyac, se encontraron por lo menos 20 baches de dimensiones considerables que podrían representar un riesgo para los conductores en caso de una inundación.

De igual forma, se pudo comprobar que hay tramos de la vía que lucen completamente cubiertos por la tierra que el viento y el agua de la lluvia arrastran hasta las riberas, lo que deriva en coladeras cubiertas a través de las que no circula el agua y encharcamientos de hasta tres metros de largo.

Las riberas del Atoyac unen a municipios como Oaxaca de Juárez, San Jacinto Amilpas, Santa María Atzompa o Santa Cruz Xoxocotlán; sin embargo, hasta ahora ninguna administración municipal ha atendido el llamado de los conductores para reencarpetar o al menos bachear este ‘campo minado’, como llaman a manera de broma a una de las principales arterias viales de los Valles Centrales.